El secreto de la poda radica en conseguir que la planta mantenga una carga óptima. Un número de racimos limitado para que no se resienta la calidad de la vendimia. La poda determina la forma de la planta y su morfología externa, por eso cuanto menos yemas tiene una vid, más fuerte será ésta y mejor resistirá los rigores de los climas fríos como las heladas.

 

La poda fundamentalmente se realiza en invierno que es cuando la savia no circula. A veces es necesaria una segunda poda llamada poda verde y que se realiza al comienzo de la primavera en el caso de que hubieran crecido mucho los brotes de la vid.

Métodos de poda:
- En vaso: Es la menos utilizada y consiste en formar cepas bajas con tres o cuatro brazos con pulgares.

- En cordón: Se consigue un tallo muy largo, brazos cortos que terminan en sarmientos de un par de yemas.

- En palmeta: es la más habitual, se le deja a la planta un tallo corto con brazos no muy largos pero visibles.