Decía Fernando Pessoa que viajar es sentir. El viaje propuesto se inspira en el camino de la uva, que nos relaciona con el placer, el erotismo y la muerte. El director artístico de Teatro de los Sentidos, Enrique Vargas llevará hasta el 13 de diciembre La memoria del vino a Madrid.

 

El espectador se convierte en viajero y se adentra en una experiencia teatral única en 'La memoria del vino', un recorrido poético de la compañía Teatro de los Sentidos que propone al público madrileño despojarse del concepto teatral clásico y compartir una experiencia común con los actores del espectáculo.

Un periplo que también realiza el espectador, 'transformado en viajero' e invitado, que no obligado, por los 20 integrantes del grupo teatral a vivir 'una experiencia ejecutada con todo su cuerpo', en la que los olores, las melodías y los sonidos son fundamentales a lo largo de sus dos horas de duración.

Todo aquel que acepta esta invitación se adentrará en el escenario de las Naves del Español situadas en el Matadero, descalzo y en medio de la oscuridad, para disfrutar después, con total libertad de movimientos, de una fiesta popular, 'una celebración de la vida frente a la muerte -explicó Vargas-, marcada por 'la desinhibición y cierta ingenuidad' inspirada en la vendimia.

Se podrá saborear la uva, oler el mosto, pisar los granos e incluso beber el zumo resultante en esta propuesta que es fruto de la investigación de cada uno de los actores de Teatro de los Sentidos, quienes se autodenominan 'habitantes', porque su 'intención es la de desaparecer como actores y habitar en lo imaginario', en palabras de Enrique Vargas.

'Es un espectáculo hecho desde el deseo y el placer, que busca una ebriedad no necesariamente alcohólica para así arriesgar y jugar a ser otro', continúa el director artístico de este montaje, para el que se emplearán en sus representaciones en Madrid más de 1.500 kilos de uva.

'Dos o tres funciones bastan para conocer al público de cada ciudad con el que se va a compartir esta experiencia', aseguran los 'habitantes' de esta compañía que ya han compartido vino con el público barcelonés además de haber viajado por Francia, Bélgica e Italia con esta 'Memoria del vino'.

El espectáculo, al que no más de 80 espectadores pueden acceder en cada función, forma parte de la trilogía 'Bajo el signo del laberinto', que completan los espectáculos 'El hilo de Ariadna' y 'Oráculos'. En todos ellos la compañía dirigida por Enrique Vargas refleja la huella de tradiciones orales ancestrales y convierte al espectador en protagonista de un viaje sensorial único.