La ley seca es una controvertida medida que han aplicado ciertos Estados durante la historia, consistente en la ilegalización de la fabricación, elaboración, transporte, importación, exportación y la venta de alcohol. Demanda insatisfecha, oferta clandestina. Esta máxima se cumple cual axioma matemático. Y es que en cierto modo, su aplicación condicionó el desarrollo de la industria vitivinícola, en mas aspectos de los que hoy día pensamos.

Por lo general, las leyes secas, al prohibir el consumo de alcohol y no ofrecer oferta a la demanda existente, genera mercados negros, los cuales consiguen el licor en otros lugares donde se produce, lo introducen ilegalmente y lo venden para satifacer tal necesidad a un precio más alto, debido a que en cualquier caso, la demanda sigue siendo más alta que la oferta.

La prohibición más importante y mediática fue la enmienda XVIII a la Constitución de los Estados Unidos, apoyada por numerosos activistas antialcohol como Carrie Nation. La prohibición provocó un auge considerable del crimen organizado. Un buen ejemplo de esto fueron Al Capone (inspiración de infinidad de películas, tales como Los intocables de Eliot Ness) u otros jefes mafiosos estadounidenses. Un año después de la ratificación de esta enmienda quedaron prohibidas la manufactura, venta, transporte, importación y exportación de licores intoxicantes para ser usados como bebida en los Estados Unidos y en todo territorio sometido a su jurisdicción. Fue ratificada en 1919, derogada en 1933 y ratificada su derogación con la XXI enmienda de la Constitución norteamericana.