Una vez superada la fase de conocimiento de los "secretos" que encierra el vino llega el momento de acercarnos físicamente a él, de adquirir una botella para degustarla. Y pronto nos asalta la duda ya que ante nosotros se presentan infinidad de botellas, de diferentes tamaños y aspectos, que contienen vinos muy distintos. Inevitablemente existe un elemento de las mismas hacia el que se dirige nuestra mirada. Hay está, la etiqueta, el primer referente de lo que podemos encontrar en la botella y la primera ayuda para nuestra compra.

Toda botella de vino debe tener un etiquetado, algo así como el carnet de identidad del producto, que ofrezca cierta información sobre el vino. Una información que debemos saber interpretar para no encontrarnos con desagradables sorpresas una vez adquirido.Las primeras etiquetas, de rudo papel y pegadas con cola a las botellas, se fechan en el siglo XVII. En 1979 se dictan reglas legisladas que completan las ya existentes en el Estatuto de la Viña, el Vino y los Alcoholes de 1970, reformadas y adaptadas al reglamento de la Unión Europea. Estas leyes obligan a que en el etiquetado figuren los siguientes datos: marca distintiva del vino, registro embotellador, grado alcohólico, volumen contenido, identificación y localización de la bodega (nombre, número y razón social), denominación de origen o lugar de procedencia, y registros de sanidad y de exportación. Además se prohiben dibujos o indicaciones que puedan llevar a confusión al consumidor.La etiqueta ideal deber ser útil y constar de los siguientes datos, algunos de ellos incluidos en la legislación actual:Nombre del vino: o marca comercial.Año: fecha de nacimiento de un vino que se fija por la del año en que se realizó su vendimia. Pueden aparecer las palabras cosecha, vendimia, añada, o primer año, segundo año, etc.Procedencia: área u origen geográfico del vino, ya sea la denominación de origen, en el caso de que éste la tenga, o bien la región o comarca vitivinícola de nacimiento. En numerosos de nuestros vinos aparece la especificación "vino de la tierra".Bodega embotelladora: indica el nombre de la bodega que ha embotellado el vino (la responsable legal del contenido) y su ubicación geográfica.Variedades: indicación de las diferentes uvas con las que se ha elaborado. La UE establece que la cepa dominante debe figurar en primer lugar en la etiqueta. Si son varias se mencionarán en la contraetiqueta.Tipo de vino: constata si éste es tinto, rosado, blanco, cava, amontillado, oloroso, etc.Graduación alcohólica: un dato importante y obligatorio en todas las etiquetas.En la contraetiqueta, que se encuentra siempre que el vino esté acogido a una denominación de origen, se especifica el nombre de la denominación, el número de control del consejo regulador y las características propias que el reglamento de la misma recoja, es decir, los conceptos de crianza, reserva y gran reserva, o el de CVC o lo que es lo mismo "Conjunto de Varias Cosechas".Otra parte importante del vestido del vino es la cápsula, una envoltura que cubre el gollete de la botella, y cuyo estado intacto indica que el vino no ha sido manipulado. Con este vestido la botella está lista para ser puesta a la venta; elementos como una etiqueta en la parte posterior o colgada del cuello con indicaciones de método de elaboración, vida del vino, temperatura de servicio y recomendaciones gastronómicas son opcionales y sólo sirven para facilitar su buen uso y disfrute.