El vino más antiguo catado procedente de España, de la cosecha de 1885, fué presentado en Liubliana en el Concurso de 1969. En el año 1976 la OIV estableció en Liubliana la definición de enólogo y las reglas para la organización de los concursos vinícolas internacionales. Las nuevas normas, ahora practicadas por todos, se emplearon y verificaron en Liubliana por primera vez.

 Dada su rica tradición vinícola, en 1987 la Conferencia de Roma de la OIV otorgó un valioso título a Liubliana, «Ciudad de la Vid y el Vino». La Unión Europea reconoció el Concurso Internacional del Vino en Liubliana en su Boletín Oficial nº C289 del día 17 de noviembre de 1990. Por todo ello, Liubliana es un nombre asociado a la enología que, ahora, con la entrada de Eslovenia en la Unión Europea puede verse reforzado.

El Concurso Internacional del Vino en Liubliana celebra este año el 50º aniversario de su existencia en el sector internacional vinícola. Con una tradición única, es considerado el Concurso Internacional del Vino más antiguo en Europa y en el mundo, donde no había otras catas similares. Desde sus inicios, el Concurso de Liubliana se ha ajustado a las estrictas normas internacionales, siendo además durante muchos años el único lugar donde se realizaban catas de vinos.

La convocatoria se remonta al año 1811, cuando se organizó la Degustación de los Vinos Ilíricos. Fue en la primera mitad del siglo XX cuando estas exposiciones y concursos pusieron énfasis en la búsqueda y selección de la mejor calidad del los vinos producidos. La primera exposición en Liubliana que incluyó degustación fue organizada por la Feria de Liubliana en 1926.

Liubliana, el centro de Eslovenia, tiene una histórica trayectoria como ciudad mercantil, situada en la mitad del eje entre Viena y Venecia, entre el Mediterráneo y Europa Central, siempre favoreciendo y viviendo del comercio del vino que transcurría entre distintos países del norte y del sur.

El año 1955 se considera crucial, ya que entonces se llevó a cabo el primer Concurso Internacional del Vino en Liubliana, con la protección de la Organización Internacional de la Viña y el Vino de París (OIV), apoyo que sigue recibiendo hasta la fecha. Un poco más tarde, el Concurso de Liubijana también contó con el patrocinio de la Organización Internacional de Enólogos de París (OIE), convirtiéndose asimismo en miembro de la Federación Mundial de los Grandes Concursos Internacionales de Vino y Bebidas Espirituosas de Montreal (FMGCIVS). Al fundarse dicha Federación en 1994, Liubliana obtuvo la primera presidencia hasta 1997.

El constante apoyo, control y colaboración de las tres organizaciones mundiales responsables de los concursos vinícolas, OIV, VIE y FMGCIVS, sumados al respeto de las normas internacionales, han supuesto el mayor reconocimiento al Concurso de Liubliana tanto en el aspecto organizativo como en el profesional. Debido a su profesionalidad, este concurso se ha convertido poco a poco en un modelo a seguir por el resto de concursos internacionales que han ido surgiendo, sirviendo también como referencia a las tres mencionadas organizaciones mundiales. La objetividad y la calidad del mismo propiciaron la confianza de los productores de vino a escala mundial, quienes comenzaron a enviar sus vinos a Liubliana.

Las medallas del Concurso Internacional del Vino en Liubliana se hicieron valer rápidamente por ser una medida auténtica de la calidad real de los vinos evaluados. Puede decirse que este concurso se convirtió en el más neutral del mundo. Los productores no envían sus muestras a Liubliana por el mercado o la presentación de sus productos, sino por la reputación y la extrema objetividad en la evaluación de la calidad del certamen. Gracias a la continuidad y calidad del evento, sus medallas han conseguido el nivel profesional más elevado mundialmente.

Hasta hoy han sido degustados y valorados alrededor de 50 000 vinos procedentes de más de 40 países, es decir, de la práctica totalidad de los países vinícolas a nivel mundial. El vino más antiguo catado procede de España, de la cosecha de 1885, presentado en Liubliana en el Concurso de 1969. Cada año más de 400 productores de diversos países envían sus muestras al Concurso Internacional de Liubliana. La mayor parte de los vinos son extranjeros, con una representación media del 70%. En cada edición participan alrededor de 40 catadores expertos de los cinco continentes. En la mayoría de los casos se trata de degustadores reconocidos recomendados por la OIV y la OIE. El Concurso del Vino en Liubliana acata las reglas de evaluación internacionales, participando únicamente un catador representante del país anfitrión en el tribunal; cada uno de los demás miembros del tribunal procede de un país distinto.

En Liubliana se adjudican medallas sólo al 30% de las muestras degustadas con el fin de conservar su valor e impedir la desvalorización del concurso. El concurso transcurre en absoluto silencio, sin comentarios y con total anonimato de las muestras. Los catadores conocen sólo los datos sobre la cosecha y la categoría del vino, no sobre el productor, género u origen. El propósito del proceso no es otro que favorecer la objetividad y la imparcialidad de los jueces.

En mayo de 2004, Eslovenia será miembro de la Unión Europea, hecho que seguramente consolidará aún más la posición del Concurso Internacional del Vino en Liubliana entre los actuales concursos europeos y mundiales.