Desde su apertura en 1995 más de 827.313 personas han paseado por estas instalaciones que se han convertido en el centro de referencia para dar a conocer los vinos de calidad que se producen en la isla de Tenerife.

 

 


El consejero insular de Agricultura, José Joaquín Bethencourt, ha indicado que "en estos primeros meses del año los visitantes locales han supuesto el 46 por ciento de las visitas, seguidos de los peninsulares".

Bethencourt ha recordado que "la Corporación insular ha convertido la Casa del Vino de La Baranda en un complejo turístico y divulgativo. Los visistantes tienen la oportunidad de degustar los productos canarios y al mismo tiempo participar en cursos y conferencias relacionadas con temas agrícolas".

La Casa Museo de la Vid y el Vino de Tenerife ocupa una superficie construida de 2.251 metros cuadrados con 5.850 de jardines y huertas, sobre un total de 13.000 metros cuadrados de parcela, donde también se encuentra la Casa de la Miel que realiza actividades de control de calidad y promoción de las mieles producidas en Tenerife, así como las labores de formación y asesoramiento a los apicultores.

En las instalaciones de la Casa del Vino se ofrece la oportunidad de conocer la historia de la vid y el vino de la isla a través de la exposición permanente del Museo Insular de la Vid y el Vino de Tenerife así como la importancia del subsector apícola de la isla visitando el Museo de la Miel.