Por Carlos Rodríguez. Empieza a resultar no tan raro o excepcional invertir en vino. Cada vez más observamos los precios que adquieren ciertas botellas en subastas o como ciertas añadas de algunos vinos adquieren pasados unos años unos precios desorbitados comparados con la inversión que supusieron en su día.

En esto de la inversión en vino hay ciertas marcas míticas de Burdeos que se llevan la palma en cuanto a rentabilidad. Hablo como no, de invertir en Petrus, Latour, Margaux, Lafitte, etc donde algunas añadas han tenido una revalorizacion de entre un 500 y un 1000%.

Logicamente invertir grandes sumas de dinero en botellas no está al alcance de cualquiera y aún más dificil es tener los contactos adecuados para conseguir las buenas añadas a buenos precios, cabe decir que por ejemplo una botella de Petrus 2005 sale de la bodega a 300 euros y llega a nuestras manos multiplicada por 5.

Otra manera de invertir en vino es apostar por una bodega ya sea de nueva creación o existente. Muchas de las actuales están ofreciendo beneficios anuales muy interesantes pero a su vez otras ofrecen todo lo contrario. Incluso podemos comprar acciones en bolsa si lo que buscamos es puro beneficio desde la más absoluta lejanía.

Si estas formas de invertir no son de nuestro agrado siempre podemos invertir comprando el vino cuando aún está en barricas lo que también suele implicar buenos beneficios una vez salido al mercado. De todas formas, excepto la inversión en bolsa, todas tienen dos factores comunes: el tiempo y el saber. Ya que es una forma de inversión que implica necesariamente el paso de los años para adquirir los beneficios buscados, pero que en una media de 10-15 años poder obtener un beneficio de un 500-1000%, no está al alcance de otras inversiones.

Saludos.

Carlos Rodriguez

Roco&Wines