Los mejores indicadores de calidad el vino son las viñas más pobres en materia orgánica y de suelos más secos, según expertos catalanes. El término "terroir" se refiere, en el mundo del vino, a todo un entorno (suelo, topografía, climatología y geología, entre otros) que imprime en el producto una calidad y un carácter propio. Ahora, un estudio realizado por expertos de la Universitat de Barcelona (UB) evalúa de manera experimental este efecto y analiza cómo influye en la expresión de las propiedades del vino. La influencia del suelo en la calidad del vino (uno de los componentes del efecto "terroir" ha sido ahora por primera vez evaluado en un estudio publicado en "Journal of Agricultural and Food Chemistry" y elaborado por expertos de la UB. Los expertos han analizado viñas plantadas entre 1990 y 1993 que compartían valores similares para múltiples variables (climáticas, geográficas o agrícolas), pero con una factor diferencial, que es el tipo de suelo.

 

En un caso la materia orgánica y los nutrientes eran abundantes, y en el otro, el terreno era cualitativamente más pobre. En el estudio se ha reproducido un proceso de vinificación a escala experimental con el producto de las vendimias consecutivas de 2004 y 2005, ésta última caracterizada por una sequía extrema.

 

Además del tipo de suelo, también es un factor determinante en la calidad final del vino la variedad de la uva y la tecnología de producción. El estudio revela diferencias significativas en relación con los indicadores sobre la calidad final del vino (evaluación sensorial, composición fenólica concentración de resveratrol). Según el estudio, y de acuerdo con otros análisis, los mejores indicadores de calidad son los de las viñas más pobres en materia orgánica y de suelos más secos; son también, según los autores, los vinos que envejecen mejor con el tiempo.