London Sunday Times tiene un artículo muy provocativo sobre el vino añejo, que seguramente traerá repercusiones. El notable crítico de vinos Hugh Johnson, ha dicho que debido a técnicas avanzadas agrícolas, el concepto de la añada se está volviendo antiguo.

 

Johnson dice que los cultivadores de uvas se han hecho tan expertos en el manejo del mal tiempo y otros problemas de la cosecha, que ya no existen malas añadas, más o menos cada año es un año bueno. Las palabras de Johnson pueden leerse en las páginas de su edición del Pocket Wine Book 2008 (Libro de Vino de bolsillo 2008).

Johnson sostiene que la preocupación por el año de la vendimia hace subir los precios en el mercado innecesariamente y que los años "no prestigiosos o no tan favorables" son mucho mejores de lo que solían ser. Tiene razón Mr. Johnson o está equivocado?

En el artículo citado, él sostiene que todos los vinos de diferentes añadas son ahora notablemente similares. Mientras la teoría de Johnson, podría ser facilmente comprobada mediante una cata a ciegas, me parece improbable preocuparse por este tema, ya que el tema de la añada está muy enraizado en la cultura de los consumidores como para ser fácilmente desechada.