Es complicado resumir más de 600 artículos dedicados a nuestra pasión, aunque por una vez lo vamos a intentar en 5 pasos fundamentales que todo amante del buen vino debe recorrer. Acompañenos dos minutos: le harán ver la botella bajo un prisma diferente.

 

1.- No se guíe por las apariencias o la publicidad.

Sea valiente y pruebe vinos de diversas denominaciones de origen. Hay joyas en todas ellas y se sorprenderá en la excelente relación calidad - precio existente en algunas.

2.- Pague un precio justo.

El precio de un vino tiende a triplicarse cuando le llega la fama. Adelantarse a la misma es un mecanismo inteligente de probar grandes vinos a precios razonables. Así mismo, su servicio en hostelería también encarece sensiblemente su degustación. Adapte sus gustos a su bolsillo y déjese asesorar por los cientos de webs existentes en Internet.

3.- Guarde el vino del modo y lugar adecuados, pues conservar su esencia es básico para su posterior disfrute:

- Guarde las botellas siempre en un lugar libre de olores fuertes, fresco y oscuro, sin vibraciones y con el aire ni demasiado seco ni demasiado húmedo. La temperatura ideal es entre 10 y 14º.

- No olvide que, si la botella lleva corcho, debe guardarla tumbada. Así, el vino mantiene el corcho húmedo e hinchado para que no entre aire que lo estropee.

- Las botellas de cava también deben conservarse tumbadas y en sitio fresco y húmedo. No lo almacene, porque el cava no envejece bien.

4.- Un buen vino sin comida a la que acompañar, o viceversa, solo se disfruta a medias. En maridaje, no todo está inventado aunque existen pautas generales: 

- Sopas y consomes: Con los consomés, sirva un tinto ligero y fresco y con las sopas más fuertes escoja un tinto con más cuerpo y a 16º.

- Verduras:
Acertará siempre con un tinto ligero y fresco, entre 7 y 10º.

- Mariscos y pescados:
Lo que mejor les va es un blanco, seco y ligero, que haya enfriado lentamente en la nevera. Si el pescado es graso, pruebe con un tinto ligero o de medio cuerpo.

- Aves:
Si las prepara asadas, combínelas con un rosado fresco; pero, si las cocina con salsa, le irá mejor un blanco, por ejemplo un Rueda.

- Carnes:
Rosados, claretes y tintos son la mejor elección. Para la caza, elija un tinto con mucho cuerpo y sírvalo a unos 18º.

- Postres:
Con un vino dulce u oloroso, como el Jerez, acertará siempre. Recuerde que los vinos dulces no hay que enfriarlos nunca.


5.- Disfrútelo con los 5 sentidos:

La vista es el primer sentido que se va a poner en contacto con el vino. La simple observación permite conocer el estado del mismo y, por su aspecto, es posible adelantar algunos de sus atributos. Para apreciar bien el color y los matices se debe inclinar la copa sobre un fondo blanco hasta que la superficie del líquido adquiera una forma ovalada.

El olfato aporta sensaciones. Recordamos mejor los olores que otras percepciones recibidas por otros sentidos, así que su experiencia será recordada en futuras catas. El siguiente paso, tras haber observado el vino, es acercarse la copa a la nariz. A través del olfato se recibe una enorme información sobre el vino, aproximadamente un 80 por ciento de sus rasgos, una información que se potencia si lo agitamos.

Deguste el vino. Sientalo correr en su boca, dele aire. Observe como cambian los matices en unos sengundos.

Sienta su textura, el baile en la copa, viva el momento, compártalo.

El sonido al ser servido, así como el ambiente es importante. Risas, buenos ratos y la música de fondo apropiada hacen del momento algo único.