Los más de cuarenta productores de chacolí del Valle de Mena están dispuestos a seguir adelante con la recuperación y promoción de este vino peculiar en esta comarca burgalesa, pese a la polémica que se ha desatado con el País Vasco por la paternidad de este caldo. Los orígenes de este caldo se pierden en el tiempo. Existen documentos que acreditan la existencia de este vino en el burgalés valle de Mena ya en el año 800.

 

Se trata de unos escritos aparecidos en el Monasterio de San Emeterio y San Celedonio de Taranco de Mena.

Con esta documentación y otras halladas que corresponden a otros siglos posteriores, se ha podido demostrar que el Valle de Mena ha sido un lugar importante en el mapa de España en la producción de esta bebida, que hasta bien entrado el siglo XVII era denominada vino, pasando a llamarse posteriormente, chacolí.

La producción del chacolí de Mena está asegurada gracias a más de cuarenta pequeños productores que casi de forma artesanal, pero con las últimas tecnologías miman unas cuantas hectáreas de este valioso vino.

El gran mérito de que su calidad sea evidente es de la Asociación Amigos del Chacolí del Valle de Mena, una sociedad fundada en el año 2005, cuando un grupo de viticultores locales decidieron unirse para volver a dar a esta exquisita bebida el sitio que merece.

De los cuarenta productores, la mitad pertenece a esta asociación, que desde su fundación, ha contado con el Ayuntamiento de Villasana de Mena, así como de varias instituciones de Castilla y León.

Todos los asociados, la gran mayoría productores, estaban encantados con el proyecto e ilusionados con esta nueva iniciativa y todos ellos mostraron su predisposición y así formar parte de la Asociación de Amigos del Chacolí de Mena. Esta ha sido la manera de demostrar que este producto "no es sólo exclusivo del País Vasco".

La calidad del chacolí del Valle de Mena se ha conseguido a través de la disposición de las variedades más idóneas de uva dentro de las recomendadas para crear este vino. En la actualidad, utilizan los medios más modernos y actuales para poder controlar así todos los procesos como la fermentación, análisis, filtrado, corchos, embotellado y siempre con la máxima limpieza y todos los controles de calidad exigidos para ello.

Según el presidente de la asociación, Rodolfo Conde, "el chacolí de Mena puede competir con nota muy alta con los productos elaborados en el País Vasco". Actualmente, se están produciendo alrededor de los 15.000 litros. El máximo interés de la asociación y de sus socios y de los productores es poder utilizar el nombre de chacolí. Este es su empeño y su principal cruzada.

Los Amigos del Chacolí de Mena están elaborando un amplio dossier que incluye, entre otros aspectos, análisis exhaustivos de tierra y abonos orgánicos para poder obtener en un futuro la denominación de origen de este preciado vino.

Rodolfo Conde ha querido contestar a muchos que han argumentado que el chacolí es exclusivo del vecino País Vasco y que en estos momentos los burgaleses se han subido al carro. A juicio del presidente de la asociación, "el carro no tiene propietarios". Conde asegura que este vino que no es exclusivo de los vascos y precisa que "todos tenemos derecho a ello". La conclusión a estos ataques por parte de los productores de Vizcaya, ,ava y Guipúzcoa a la utilización de la disputada palabra 'chacolí', es que la decisión final, la tiene el consumidor.