Las ventas de vino no paran de caer en España desde hace casi 25 años. En el último ejercicio retrocedieron un 3,2%, hasta 2.360 millones de euros. Y aunque es cierto que las exportaciones crecen con fuerza -el negocio exterior casi se ha duplicado en los últimos cinco años, hasta casi 20 millones de hectolitros-, en las bodegas han saltado todas las alarmas ante el inicio de una guerra de precios. "Existe preocupación en el sector porque se están estrechando los márgenes y es cierto que hay una incipiente bajada de precios", explica Rafael del Rey, director del Observatorio Español del Mercado del Vino (OEMV), una fundación especializada en analizar las tendencias del mercado. Precios justos para los viticultores En el sector han defendido siempre la coexistencia de vinos caros con otros más económicos. Pero, según denuncia Félix Solís, presidente de la Federación del Vino y del grupo bodeguero que lleva su nombre, "debido al agravamiento de la crisis y el descenso del consumo, en los últimos meses estamos observando bajadas de precios, en algunos casos a través de promociones especiales con descuentos del 20 al 30%, que pueden ser muy arriesgadas y que al final acaban por convertirse en un error, entre otras razones porque a los viticultores hay que pagarles también unos precios justos". Solís, una de las mayores empresas bodegueras de Valdepeñas y especialista en vinos de calidad a precios bajos, insiste, no obstante, en que "aunque sería magnifico que en España hubiera muchos Vega Sicilia, también es verdad que tiene que haber una amplía gama de precios para llegar a todo tipo de clientes". Caída de precios De acuerdo con los datos del Ministerio de Medio Ambiente, Rural y Marino, recogidos en los últimos informes del OEMV, la caída de precios se está agudizando en plena crisis, pero es una constante desde hace tiempo. Al cierre del primer trimestre de 2010 el precio medio por litro se situaba en España en 2,38 euros, al cierre del primer semestre de este ejercicio se había reducido a 2,26 euros y ahora estaría en sólo 2,16 euros. Es una bajada del 9%, que, según dicen en el sector, se está agudizando y demuestra además que hay bodegas que "están tirando los precios". Los espumosos, los cavas y los vinos sin denominación de origen son los únicos que están registrando un aumento de precios, de entre el 6 y el 7% aproximadamente si comparamos los precios de septiembre de este año con los del mismo mes de 2010. Pero en el resto la caída es imparable. Y no es sólo un problema en el mercado nacional, sino también en el exterior. El precio medio por litro de vino español estaba fuera de nuestras fronteras en el año 2001 en 1,34 euros; al inicio de la crisis se situó ya en 1,19 euros y ahora es de sólo 1,03 euros. Es decir, que ha caído en la última década un 23%. La explicación radica fundamentalmente en que España sigue exportando mucho vino a granel, cuyos precios, lógicamente, son mucho más bajos. Mercados internacionales "Hay que intentar que nuestras bodegas incrementen las ventas de vino embotellado, que tiene más valor añadido", dice Félix Solís. Aunque los grandes clientes internacionales siguen siendo nuestros socios comunitarios, los mercados estratégicos están fuera de la Unión Europea. Se trata, fundamentalmente, de los mercados asiáticos, especialmente China, los países del Este de Europa, Rusia y Estados Unidos. Félix Solís, que cuenta con una planta de embotellado en China y negocia comprar una bodega en California, es uno de los ejemplos de la apuesta por el sector exterior. Pero no es el único. J. García Carrión, dueño de Don Simón y propietario también de un amplio abanico de marcas con denominación se ha consolidado como el mayor grupo bodeguero de Europa y el quinto de todo el mundo por nivel de producción gracias también a los vinos a bajo precio, según los datos de Revue Vinicole International. Fuente: El Economista.