Los adoradores del high-tech encuentran en el mundo del vino gadgets que cautivan su atención. Un recorrido por la web muestra un puñado de novedades que conjugan diversión y extravagancia con incipientes tecnologías en un mix que emparenta el mundo de las cepas con desarrollos tecno de vanguardia.

 

Comenzamos nuestro recorrido con eSommelier, un gadget que permite gestionar la colección de vinos. A través de un display táctil y un lector de códigos de barra, permite incorporar o eliminar fácilmente los artículos de una base de datos que organiza la cava. Además puede administrarse en forma remota a través de cualquier dispositivo que disponga de conexión on line.

Continuamos con el Intelliscanner Wine Collector 250, un sistema que sirve para organizar la vinoteca a partir de un diminuto lector de códigos de barra inalámbrico y un software de administración para instalar en cualquier PC o Mac. Escaneando el código de barras impreso en la etiqueta, es posible obtener el nombre del vino e información adicional como el varietal, bodega, procedencia y región de origen, datos que podrán bajarse a la PC vía USB. El software permite imprimir reportes, calcular períodos de maduración, y compartir la colección con otros usuarios a través de la web -muy a la 2.0-, y viene en una versión que se adapta al iPhone y al iPod Touch.

Otro de los caprichos de vanguardia es Wine Master 2008, una maravilla que permite compilar la información de 10.000 vinos en la palma de la mano. El dispositivo almacena datos imprescindibles para cada uno de los vinos, además de bonus como puntuaciones, reviews, recomendaciones y un glosario de términos. Además de tecnología aplicada a la gestión de la info vitivinícola, las firmas se pelean por ser pioneros en materia de excentricidades y nuevos productos que le den una vuelta original al congestionado mercado del vino.

Enomatic Enoround es un ejemplo de ello, consiste en un dispenser de vinos con formato circular. Mantiene las botellas a temperatura controlada, y evita la oxidación de la bebida a partir de la creación de una atmósfera de nitrógeno. Además, pensando en sus aplicaciones comerciales, incorpora un software que registra el consumo con pormenores. También puede funcionar con winecards magnéticas que lo transforma en una especie de rockola de Baco. Por último, Winepod concreta la fantasía de elaborar vino en casa. Este elemento de vanguardia produce vino en pequeñas cantidades, de manera artesanal, e incluye un completísimo kit que materializa el sueño y ofrece una cuba aislante de 75 litros con cubierta regulable, presa de vino automática de 2 toneladas, control de la temperatura de calentamiento y enfriamiento, sensorstick que detecta automáticamente Brix, pH y temperaturas, sistema de gestión de roble, seguimiento inalámbrico y control desde internet.