Por Martín Contreras. La incertidumbre del mercado externo, principal blanco en la mira de las bodegas argentinas, el escepticismo y el marcado perfil conservador hacia las etiquetas tradicionales del mercado interno están marcando un cambio de rumbo en las estrategias de marketing vitivinícola. En estas condiciones el mercado interno se muestra seductor, cobran fuerzas las ferias, exposiciones y eventos relacionados con el mundo del vino. Y se tornan herramientas interesantes tanto para bodegas como para organizadores. Acercándonos al final de este 2008 y haciendo un balance de las exposiciones, se pudo apreciar durante este año una multiplicación de ferias y exposiciones en Argentina; sin embargo, este aumento en algunos casos no ha sido acompañado con un recíproco en la calidad. Esta situación seguramente ha dejado algunos taninos amargos en la boca de los participantes.En el comienzo de cada año, verano en el hemisferio sur, la gente corre a la costa Atlántica, y el vino acompaña. En el 2008, las exposiciones de la zona fueron innovadoras estableciendo espacios lounge, donde se permitió a los participantes además de degustar buenos vinos acompañarlos con tapeos gourmets. A los tradicionales y esperados eventos se le han sumado algunos con un toque snob, como la denominada Vinos & Moda (lugar: Tattersall de Palermo, Capital Federal, maridaje no muy bien visto por los enófilos, pero hay que reconocer que esta exposición fue precursora al instalar un sector de alta gama, una buena opción que permite al consumidor degustar etiquetas Premium pagando un monto adicional a la entrada general. Tal es así que la tradicional Vino y Bodegas copió el modelo, incorporando un sector de alta gama pero lamentablemente le dedicó muy poco espacio. Fue notorio en esta edición la ausencia de grandes bodegas tradicionales como por ej Trapiche, justamente la bodega nacional que está en 1er lugar en las exportaciones, y también que esta exposición no atraiga a las ?grandes pequeñas? bodegas  que más nos representan en el exterior, como Achával Ferrer, Viña Cobos, entre otras. Lejos de la Capital, en el interior también el vino dijo presente, en Córdoba, La Plata, Salta, Rioja, San Juan y Santa Fe. Donde se desarrollaron muy buenas propuestas con la participación de especialistas en el tema, presentación de productos gourmets regionales e interesantes combinaciones con el arte como lo fue la de Alta Gama de Rosario, Santa Fe. A fines de octubre se llevó a cabo la 2da Muestra de Espumantes Argentinos, con una excelente organización, apuntado a un número menor en el público participante.  Se llevó a cabo en La Casa de Arce en Las Cañitas, un lugar que combina muy bien con la elegancia y el status del vino espumante. En la primera semana de noviembre tuvo lugar la exposición Vinos de Lujo 2008 en el Majestuoso Hotel Alvear en Capital Federal, la que se mostró como siempre con un nivel superior en los expositores, en ella el participante puede, con algo de paciencia, degustar las etiquetas de mayor elite. Pero nuevamente fueron notarias las ausencias de bogedas importantes, esta vez, Chandon la marca líder en el mercado de espumantes. Haciendo un análisis de estos eventos se pueden diferenciar varios puntos a favor y en contra: Apuntar a un gran número de público de participantes hace que estas muestras se tornen algo tediosas y difíciles de transitar.  Por parte del público participante consumidor resulta molesto preguntar por un vino en especial y recibir como respuesta que a tal hora se va a descorchar y al llegar esa hora hay que realizar una cola de espera para poder degustarlo. Por parte de las bodegas, como celosos hacedores, tampoco está como deseo regalar sus más preciados productos a la generalidad del público. Entonces una de las difíciles tareas de los organizadores será la de segmentar y apuntar muy bien al público que han de atraer. Los sectores de alta gama, la participación de especialistas, los sectores lounge, las mezclas innovadoras, son las que le agregan un plus a los productos de calidad y los hacen recordar. Por estas razones ante la decisión de participar en estos tipos de eventos los responsables de las bodegas y sus necesarios equipos de marketing deben planificar bien cuál es la postura que quieren tomar, cuál es su finalidad para definir muy bien su plan de acción. Una postura inadecuada puede afectar directamente la decisión de compra de potenciales consumidores o la recomendación de sommeliers, restauranters y asesores. Anhelo que en el 2009 las decisiones sean más acertadas, que el vaivén económico global y argentino en particular, nos permita organizar y disfrutar de eventos originalmente excepcionales. La materia prima, un bueno vino, está. Las ideas también, es hora de acertar en el maridaje correcto. Para LugardelVino Martín Contreras