Por Carlos Rodríguez. Siguiendo con los pasos básicos de la cata, en esta ocasión y después de la fase visual debemos adentrarnos en la fase olfativa. En esta fase debemos procurar aprender a diferenciar los distintos aromas que nos puede ofrecer cada vino y que dependerán de nuestra sensibilidad olfativa y experiencia.

Los aromas se clasifican en:
- Aromas primarios
- Aromas secundarios
- Aromas terciarios

Los aromas primarios son los que proceden de la uva y se pueden agrupar en notas frutales y florales y se deben buscar sin agitar la copa.

Los aromas secundarios aparecen al agitar la copa, son distintos de los anteriores y provenientes de la fermentación y son del tipo de sotobosque, levaduras y similares.

Los terciarios por su parte, provienen de la crianza del vino y son del tipo de vainilla, tostados, torrefactos, tabaco, etc.

Las notas más comunes y más sencillas de reconocer, probablemente son las del tipo: frutas rojas y negras (p.ej. cerezas, moras, frambuesa, grosella, ciruelas, etc), así como notas a tabaco, cacao, vainilla, café, tostados y ahumados.
Otras notas dependen de la sensibilidad personal y lógicamente del tipo de vino, podremos encontrarnos notas a heno, a clavo, a especias en general, notas florales, regaliz, notas caramelizadas, etc.

Es interesante, para potenciar la faceta olfativa, pararse donde antes no lo hacías, es decir, oler por ejemplo alimentos y distintos ingredientes que formen parte tanto de nuestra cesta de la compra como de nuestra cocina. La única manera de encontrar ciertos aromas es tenerlos en nuestra memoria y cuando nos encontramos ante un nuevo aroma en un vino poder por similitud diferenciarlo.

Con el paso del tiempo y con el número de catas iremos asimilando aromas a variedades, aromas a tipos de madera utilizadas durante la crianza, aromas aportados incluso por el tipo de suelo donde se encuentran ubicadas las viñas, y un largo etc.

Es una fase más compleja que la fase visual ya que hay un sinfín de matices distintos y dependen en gran medida de cada catador, de su sensibilidad y de su experiencia y claro está del gran número de variedades de uva , y como no, cada vino puede decirnos cosas distintas, y lo hacen.

Saludos,
Carlos Rodríguez
aficionate@lugardelvino.com
Roco&Wines