Los mayores productores de vino europeo podrían verse forzados a destruir hasta un 6% de sus cultivos como parte de un plan de la Comisión Europea (CE) para reformar la industria vinícola y hacerla más competitiva.

 

 


La comisionada de Agricultura de la Unión Europea (UE), Mariann Fischer Boel, dijo que la propuesta de reforma de la Organización Común de Mercado del vino establece la destrucción de 200.000 hectáreas de viñedos europeos en cinco años.


El plan contempla que los productores reciban compensaciones por producir menos vinos o abandonar sus cultivos de menos calidad, y canalizar fondos a estimular productos de alta calidad.


Un comunicado europeo enfatiza que el presupuesto anual de reforma de US$1.770 millones aspira a incrementar la competitividad, recuperar mercados y equilibrar la oferta y la demanda.


"Nuevo Mundo"


"Estamos perdiendo parte del mercado ante productores dinámicos de otros lugares del mundo, el consumo cae y las importaciones crecen cerca del 10%", señaló Fischer Boel.


Los productores a los que se refería Fischer son los vinicultores de países como Chile, Argentina, Australia y Estados Unidos, que representan una competencia cada vez más fuertes a los vinos europeos.


En los últimos 25 años, las exportaciones de los vinos del "Nuevo Mundo" se han incrementado hasta controlar en la actualidad el 21,4% del mercado.


Esto contrasta con la cifra de 1,7% de principios de la década de los años 80, según la Organización Internacional del Vino.


Rechazo


El 80% de los vinos europeos procede de España, Francia e Italia. En España, el plan generó rechazo de grupos políticos y de productores vinícolas por igual.


La delegación del Partido Popular español en el Parlamento Europeo dijo que "España será el país más perjudicado" si sale adelante la propuesta, especialmente porque ésta incluye eliminar para 2014 los derechos de plantación que hasta ahora limitan la proliferación de viñedos en la UE.


"Las inversiones que muchos viticultores han realizado en la compra de esos derechos de plantación perderán totalmente su valor de la noche a la mañana, a no ser que la UE indemnizara debidamente al agricultor, medida que no está contemplada en la comunicación del ejecutivo europeo", dice el comunicado.


Entretanto, el ministro francés de Agricultura, Michel Barnier, declaró que "esta reforma no podrá ser aceptada por Francia a menos que se tomen en consideración los intereses bien entendidos del sector vitícola francés y europeo".