Por Rocío Orbea. Continuando con los artículos sobre hábitos de consumo y los diversos establecimientos donde comprar el vino (ya tratamos las tiendas especializadas), hoy hablaremos de  otros muy demandados donde podemos adquirirlo: las grandes superficies.

 

Lo primero que percibimos al entrar en una gran superficie es que han transformado lineales llenos de botellas, huérfanos de información, en diferentes secciones, distribuyendo los vinos en estanterí­as más pequeñas, en función de su lugar de procedencia o del tipo de vino que buscamos (tintos, blancos, espumosos, dulces, generosos), con información complementaria sobre las uvas predominantes de cada zona, o las caracterí­sticas principales de elaboración de cada vino (crianza, reserva, gran reserva).

Realizan diferentes campañas (como la fiesta de la vendimia, burbujas para navidad, el dí­a del padre, etc) a lo largo del año para atraer la atención del cliente que va paseando por los pasillos con su carro lleno de artí­culos varios y suplen la ausencia de un sumiller permanente con estas acciones informativas de gran utilidad para el cliente en el momento de realizar la compra.

Han creado un pequeño espacio dentro de la sección, reservado a los grandes vinos nacionales e internacionales, joyas de la enologí­a que requieren unas condiciones especí­ficas de conservación y que causan las delicias de los paladares más exigentes

El perfil de cliente y consumidor también ha cambiado y son diferentes según hablamos de una tienda especializada o una gran superficie. La persona que compra sus vinos en una gran superficie, suelen aprovechar la visita mensual, quincenal o semanal al supermercado para comprar varias botellas de vino para "tener" en casa, no va a gastarse grandes sumas de dinero pero siente cierta inquietud por el vino y le gusta conocer al más sobre este preciado producto.

El vino que compran suele ser para un consumo relativamente rápido, algún evento familiar, etc. En casa tendrán siempre un par de botellas de sus vinos favoritos pero tampoco muchas referencias más.

Se sigue basando en las grandes marcas del mercado pero al ver una mayor oferta e información de producto y debido a su creciente interés por el vino, suelen adquirir una o dos botellas nuevas para ir probando y ampliando sus referencias.

Son algunos de estos clientes los que en un futuro se interesarán por las tiendas especializadas al comprobar como su interés por el mundo del vino es cada vez mayor, empezarán a leer artí­culos relacionados con el vino, buscarán productos más especí­ficos e incluso se atreverán con viajes o visitas enológicas que satisfagan ese afán por saber más.

El próximo post hablaremos de cómo ha afectado esta tendencia a la hora de elegir un vino en un restaurante o en un bar.

Que pasen buena semana y que siga creciendo su interés por el vino...

Rocí­o Orbea

Marketiza