Se ha puesto muy de moda una nueva forma de beber alcohol: el Eyeballing. En realidad no es una forma de beber, sino que es una manera de ayudar a entrar el alcohol en el organismo. El Eyeballing consiste en derramar un poco de Vodka sobre los ojos con la falsa creencia de esperar que el alcohol entre más rápidamente en el cuerpo.

 

Cuando una persona bebe, las sustancias que ingiere tardan unos minutos en digerirse y efectuar ese "subidón" que tanto se busca. Con esta nueva práctica los efectos son inmediatos. Lo que no es tan inmediato es el daño que se le está haciendo al ojo sobre el que se echa el Vodka.

La gente que lo practica no sabe que derramar 40º de alcohol sobre la retina no puede ser bueno. En un principio el dolor es incesante, con escozores, lloros y sangrado sobre la zona afectada. Estos efectos seguirán durante unas horas más, pero unos dí­as después llegarán secuelas como inflamaciones, úlceras y trombosis sobre el ojo, algo que puede llevar a una ceguera completa (serí­a algo parecido a estar quemando nuestra vista).

El Eyeballing se puso oficialmente de moda en Las Vegas, donde algunas gogos empezaron a practicarlo con el fin de ganarse dinero extra. Tras la pelí­cula "Kevin and Perry go large" se harí­a más popular, hasta el punto de que muchos universitarios de Norteamerica empezaron a hacerlo, sin ser conscientes de lo que significa para su salud. Ahora, esta moda tan insalubre se está practicando en toda Europa (incluyendo España), donde en las fiestas más locas se atreven a derramar licor sobre los ojos de los más atrevidos.

Las primeras ví­ctimas del Eyeballing no han tardado en salir a la luz. Personas que ahora tienen muchos problemas para ver sin que ello les sea incómodo, gente que apenas ve bultos o incluso individuos completamente ciegos que se arrepienten de haberse echado Vodka sobre las córneas.

Los mensajes que recibimos acerca del alcohol ya lo sabemos: Bebe con moderación, es tu responsabilidad. Y yo le añado el siguiente: No realicéis este tipo de prácticas por favor. Son absurdas y muy peligrosas.