Además de ser un excelente compañero de comidas y de realizar importantes aportes a la salud humana, el vino también induce la alegría de quien lo bebe. Ese estado de bienestar tiene una explicación científica que ha sido descripta por Enrique Rojas, médico psiquiatra y presidente de FIVIN.

 

El catedrático de Psiquiatría Enrique Rojas, presidente de la Fundación para la Investigación del Vino y la Nutrición (FIVIN), recientemente ha ventilado que el vino de calidad posee efectos antidepresivos. Según el especialista, el vino de calidad es antioxidante (retarda la vejez), bactericida y normalizador de la tensión arterial.

El médico de Psiquiatría de la Universidad Complutense y presidente de la Fundación para la Investigación del Vino y la Nutrición (FIVIN), Enrique Rojas, sostiene que un vino de calidad de entre 11 y 13 grados tomado con moderación es un alimento, pero también un antidepresivo. Rojas presidió hace tiempo en Logroño, España, un acto de adhesión de un centenar de ayuntamientos riojanos, alaveses y navarros a la declaración Vino, Nutrición y Salud, impulsada por la FIVIN.

Allí Rojas subrayó que el vino tiene efectos beneficiosos desde el punto de vista físico y psicológico tomado con moderación, que él entiende como una o dos copas diarias de un vino de calidad. Autor de varias publicaciones sobre temas clínicos, humanísticos y de ensayo, Rojas sostuvo además que el vino, entre otras propiedades físicas, es antioxidante, bactericida, normalizador de la tensión arterial e hipoglucemiante. También elogió sus beneficios psicológicos y, como tal, lo ha calificado de antidepresivo.