Los antioxidantes, polifenoles y el resveratrol entre otros componentes del vino tinto siempre han estado ligados a la buena salud, pero además, estudios recientes llevados a cabo en EEUU, revelan que el resveratrol contenido en el vino tinto también es responsable de retrasar el proceso de envejecimiento.

 

Aunque la investigación está todavía en su primera etapa, está generando grandes intereses para el desarrollo de medicamentos que prolonguen la vida.

 Según la opinión de expertos en el campo, hay un 50% de posibilidades de que los medicamentos antienvejecimiento estén disponibles en el mercado en 20 años.

 Para duplicar los resultados en humanos, debería invstigarse con una fórmula que concentre una mayor y más fuerte cantidad de resveratrol.