Hace poco se llevó a cabo en Paris la conferencia "Wine Evolution" que fue atendida por más de 300 personalidades del sector del vino y más de 100 periodistas especializados de todas parte del mundo. La mayoría de los participantes fue de Francia, Espana, Portugal, Italia, Reino Unido y de los Estados Unidos. Estuvieron presentes representantes de órganos de prensa como Decanter, Harpers, Revue Vinicole Internationale, Wine+Markt y Negocios del Vino, entre otros. Este evento anual, que en esta ocasión celebró su octava edición, viene siendo organizado por la Skalli & Rein Wine and Spirits Consultancy Firm y se dedica a la discusión de las cuestiones actuales del mercado en toda la extensión del sentido técnico. En el marco de la agenda se intercambiaron opiniones de la profitabilidad del negocio del vino, las caracteristicas del mercado británico, las oportunidades del vino francés, la estrategia de marketing en los Estados Unidos, los nuevos desafíos de exportar vino a los países asiáticos y los canales de comunicación como el internet, entre otros.

Repasando los resumenes de las ponencias de varias destacadas figuras del "wine business", uno debe darse cuenta que lo que les preocupa más es la necesidad imperiosa de conseguir mercados adicionales con miras, ante todo, a nuevos consumidores y, en consecuencia, aumentar las utilidades que se sobreentiende. Para lograr este ultimo fin también se manifiestan aspiraciones a obtener mayores precios de venta en los mercados claves de exportación como el de Gran Bretana .

En cuanto a este país que tiene vital importancia para muchas potencias de producción de vino la intención de los distribuidores locales se dirige antes que nada a la educación de los consumidores o sea que acepten el mayor precio del producto. Como se expresó en una intervención, el consumidor británico tiene la percepción que puede adquirir un vino de calidad por un costo menor de tres libras y no se convence fácilmente que valdria la pena gastar más por uno de una marca que deberia ser de mejor calidad. Al respecto se dió el consejo que hace falta invertir más bien en el consumidor que en las vinas. A la vez se llamó la atención al mejoramiento de la promoción y se reconoció los logros de los países del Nuevo Mundo que están actuando con un enfoque mucho más orientado al mercado.

Los franceses no cesan de reflexionar acerca de la respuesta que deberian dar a la fuerte competencia que se disputan con los vinos de los países emergentes. Se volvió a plantear el dilema de "appellation? o/y ?brand" , y lo que da una idea de la confusión es que se debatió si Burdeos sea un ?brand? concluyendo que no es. Se demandó aclarar la oferta francesa, mejorar calidad, promover marcas paraguas y también una imagen más juvenil. A pesar del optimismo de un estudio de los organizadores de Vinexpo se opinó que en los años venideros la brecha entre producción y consumo se ampliará.

En los Estados Unidos la perspectiva del aumento del número de consumidores del vino es alentadora. Actualmente ya 30% de la población consume vino y ?el mercado se crece rápidamente a pesar del sistema de distribución restrictivo y arcaico. Se opinó - a base de los cambios debidos a la fuerza de la generación del milenio - que dentro de cinco años este país será el consumidor más grande del mundo.

La sesión correspondiente abundó en comentarios acerca de los desafíos que presentan los mercados de Japon o China en los que el vino sigue siendo una bebida difícil. En el país del sol naciente los precios del vino están bajando mientras que la preferencia del consumo se inclina a los vinos delicados. En el gigante asiático cada vez más jovenes y mujeres toman vino que es un nuevo fenómeno positivo pero siguen perdurando los problemas como el gusto distinto de los chinos o las insuficiencas de la distribución. La producción del vino nacional también sigue creciendo y se nota la agresividad de las bodegas locales con la que los exportadores deben contar.

En este evento de marcada importancia el sector vinícola de Argentina y Chile, los que también se preocupan de estos mercados claves, ha sido representado por una sola persona.Y se hizo solamente una mención de ellos, cuando se comentó que Chile fue uno de los países que estaba perdiendo posiciones en el mercado británico pero se ha decidido reabrir la oficina de Wines of Chile en Londres cuyas campanas de promoción posteriormente han tenido sus buenos resultados inmediatos.