En el año 1860 la cepa Carmenere desaparece por culpa de una plaga en Francia. Más de un siGlo más tarde, un día de Enero del 1994 en Alto Jahuel (Chile), Don Beto hablaba con uno de sus jefes con una planta misteriosa en la mano: "Esto no es Merlot", "¿Es Cabernet, entonces?", le respondió su superior.  "Tampoco es Cabernet", insistió el trabajador agrícola. ¿Entonces qué? se preguntaron todos los que estaban en el viñedo. "No sé pues, no sé qué planta es, pero merlot no es", dijo con seguridad "don Beto".

 Así se redescrubrió la historia en Chile del Carménère, la cepa francesa que era famosa en la región de Burdeos en el siglo XVIII, pero que en 1860 desapareció por obra de la filoxera., una plaga que afecta las raíces de la vid. 

Fue en los terrenos de Viña Carmen donde Humberto Jara (62), conocido como "don Beto", y Daniel Poblete (66), ambos supervisores agrícolas y trabajadores de toda una vida en los viñedos, notaron que entre los brotes de Merlot aparecía una hoja distinta: un poco más amarillenta, más redonda y lisa. Y lo informaron. La duda comenzaba a sembrarse.

A medida que pasaban los  meses la diferencia fue más evidente, aunque el vino de esas parras seguía comercializándose como Merlot. "Después de la segunda poda ese año, seguimos con la duda y apareció el francés. Vino ese señor y le puso nombre a lo que habíamos encontrado. Nosotros sólo sembramos la duda. El dijo que era Carménère", señala Jara.

Ese francés era Jean Michel Boursiquot, un ampelógrafo (experto que identifica variedades de vid) que al llegar al viñedo de Carmen, donde se suponía que había Merlot, con sólo una mirada se percató de que los trabajadores tenían razón: era una variedad distinta. Era el 24 de noviembre de 1994. "Me di cuenta de inmediato que se trataba de Carménère", explica Boursiquot.

DIFICIL COMIENZO
"Hice la diferencia con otras plantas y dije que no era merlot. Me preguntaron qué era y les dije que había reconocido a la variedad Carménère", comenta el especialista, quien esta semana visitó Chile para conmemorar los 15 años del redescubrimiento. ¿Cómo llegó a Chile la planta? Se cree que junto al resto de las cepas francesas fue introducida en la segunda mitad del siglo XIX y que fue confundida con el Merlot, porque se plantaron juntas.

Alvaro Espinoza era el enólogo de Carmen en 1994 y el vino de la cepa recién descubierta estaba vinificado como Merlot reserva. "En vista de que no era Merlot y como éramos una viña bien nueva, innovadora, pensé que si descubríamos una cepa que tiene un potencial de calidad y que nadie la tiene en el mundo, por qué no ponerla en la etiqueta", recuerda Espinoza.

Así nació el Grande Vidure (sinónimo para denominar al Carménere). "Decir abiertamente que el Merlot chileno era Carménere y promocionarlo así, no fue bien tomado", dice el enólogo, quien en la época debió dar explicaciones a varios. Eso hasta que al año siguiente, Grande Vidure ganó medalla de oro en Canadá. "La infancia de este vino fue muy mala, pese a que viene de un linaje increíble. Viña Carmen tuvo el valor de decir saben qué, esto no es Merlot", concluye Stefano Gandolini, actual enólogo de la viña.