Por El Enólogo Carlos Martín. Recientemente se ha dado luz  a varias investigaciones que reflejan la aptitud del Quercus pyrenaica, conocido como rebollo, y denominado roble español en el ámbito enológico, para su utilización en la crianza de vinos tintos. El empleo de barricas en el mundo vinícola nació como una respuesta ante la necesidad de transportar los vinos y la primera referencia histórica de su utilización, se recoge en los comentarios de Julio Cesar. 

Concretamente en las crónicas de ?La guerra de las Galias? (51 a.c), aunque la generalización del uso de madera de roble en las barricas se puede atribuir al S XVI, en el transporte marítimo de vino que se realizaba al Nuevo Mundo; existen sospechas que la madera utilizada seguramente perteneciera al Quercus pyrenaica.

Pero no fue hasta la década de los años 80, cuando se produjo una generalización mundial de práctica de la crianza en barrica de roble, plenamente instaurada en la enología actual.

Actualmente existen dos géneros de roble que se emplean monopolizando el mercado, y son el Quercus petraea Liebl, llamado comúnmente por el sector vinícola, roble Francés o del Este según procedencia, debido a que pertenece principalmente a los frondosos y extensos bosques de Francia y en zonas de Europa del Este: tales como Hungría, Bosnia, Rumanía , Rusia etc.., y el Quercus alba L., (denominado roble americano) por su parte se extiende por la costa este de los EE.UU siendo muy importante sus extensiones en Missouri; por último también debemos denotar el Quercus robur L. donde los bosques de Limousin (Francia) son los más destacables, pero su uso en la enología es mucho más reducido.

En España ha existido desde los inicios de la crianza una gran tradición por utilizar el roble americano, aunque la imposición actual tiende a la utilización del roble francés en la crianza de los caldos españoles de más calidad.

Pero tras la presentación oficial del pasado 7 de Noviembre del 2007, en el salón de actos de las Consejerías de Agricultura y Ganadería y Medio Ambiente de Valladolid, el Quercus pyrenaica, conocido vulgarmente como ?Rebollo? , roble autóctono de la península Ibérica , pase de ser un roble olvidado y sin aparente aprovechamiento de su gran potencial , a un foco importante de actuación y esperanzador futuro para nuestro país. Los datos presentadas por el CESEFOR (Centro de servicios y promoción forestal y de su industria de Castilla y León), CIFOR (Centro de Investigación Forestal Internacional) e INIA (Instituto Nacional de Investigación y Tecnología Agraria y Alimentaria ), mostraron la situación actual del rebollo en nuestro país, destacando que de las 700.00 ha inventariadas, los bosques que reúnen más aptitudes para su actual aprovechamiento enológico y tonelero, corresponden a los de la zona Norte de nuestro país, destacando las provincias de Palencia, León, salamanca y Navarra. Dichos bosques tratarán de paliar la creciente y explosiva demanda de este producto que se va a producir en España. Los técnicos destacaron que se deberá programar un proyecto de actuación forestal , donde las nuevas plantaciones, cuenten con el manejo:marco de plantación , podas y otras actuaciones, para que los leños crezcan rectos, sin nudos ni virajes en las fibras; aunque cabe destacar que las plantaciones no estarán listas hasta dentro de 40-50 años.

Desde el punto de vista enológico , los estudios presentados por el CIFOR-INIA, han puesto de manifiesto que la madera de Q. pyrenaica, tiene una composición química polifenólica, como de taninos y componentes volátiles, similar a los robles utilizados para la crianza de vinos, pero se asemeja más al Q. robur y Q. petraea, tanto desde en verde como durante los procesos de secado y tostado. Siendo una madera de gran calidad para la crianza en barrica de los vinos tintos.

Por lo tanto , España se encuentra en un momento muy relevante en el ámbito enológico, aunque este cambio seguramente se erigirá en el futuro, disfrutándolo nuestras próximas generaciones, el Quercus pyrenaica, bautizado desde este sector como el ?roble español?, cerrará el eslabón de la cadena de producción de nuestra variedades autóctonas, criandose en nuestro roble de origen propio.

Un cordial saludo para todos los lectores del portal enológico y amantes del vino.

Carlos Martín
enólogo@lugardelvino.com