Desde el comienzo del nuevo milenio el vino Riesling alemán vive un auténtico renacimiento allende las fronteras. Entre tanto se ha convertido en referencia obligada de las cartas de vinos de muchos restaurantes de postín en todo el mundo.

 

Por ejemplo, en tan solo cuatro años los estadounidenses han incrementado sus importaciones de Riesling en nada menos que un cien por cien.

El entusiasmo de los conocedores de vinos del mundo entero por el "milagro del vino alemán" se lo merece el Riesling por su fina acidez y cuerpo sutil, sedoso y fresco, cualidades que debe a las especiales condiciones climáticas, edafológicas y orográficas de las regiones viní­colas alemanas.

Debido al largo perí­odo vegetativo y el escaso grado de insolación, Alemania da unos vinos primorosos y delicados, de moderada graduación alcohólica. Los distintos tipos de suelo y variedades de uva como la Müller-Thurgau y la Silvaner contribuyen lo suyo a que los Vinos alemanes tengan fama de complejos y expresivos.

Pero buena parte de culpa del éxito también la tiene la nueva generación de viticultores alemanes, que apuestan en las 13 Regiones viní­colas alemanas ante todo por una elevada calidad en lugar de grandes rendimientos.

Regiones Viní­colas Alemanas:

- Ahr.
- Baden.
- Franken.
- Hessische BergstraíŸe.
- Mittelrhein.
- Mosel-Saar-Ruwer.
- Nahe.
- Pfalz.
- Rheingau.
- Rheinhessen.
- Saale-Unstrut.
- Sachsen.
- Württemberg.