El trasporte de líquidos se ha puesto complicado. El indice de roturas es alto en transporte por carretera, y por avión, que contarles que no sepan ustedes. Este hecho, está provocando que cada vez sean más las bodegas que crean cajas en formato horizontal. ¿Botella tumbada, corcho arriba o abajo?

 

 

Los expertos son de la opinión generalizada que la horizontalidad da seguridad. De igual modo, se cree que también resulta idónea para su almacenamiento, ya que al estar tumbada permite exponer al corcho al contacto con el vino y por lo tanto se mantendrá húmedo y bien ajustado.

Disponiendo las botellas de pié hace más fácil la identificación del vino al poder leer directamente la etiqueta y asegura que cualquier sedimento caerá al fondo de la botella, lo cual es deseable; sin embargo impide que el corcho entre en contacto con el vino y por lo tanto tienda a resecarse.

Pero, contra dicha creencia popular, lo que ocurre es que muchos de los vinos que son comercializados son transportados y con frecuencia almacenados en las tiendas, de cabeza, con el corcho en la parte de abajo.

La pregunta que surge entonces es: ¿Almacenar el vino de esa manera puede dañarlo? Y la respuesta sería: No, no daña el vino. Esta práctica es común para los vinos en su transporte desde el almacén del productor hasta su destino final y durante el tiempo que estarán en los almacenes de los distribuidores y minoristas.

Esta práctica parecería ser el menor de los males si se tiene en cuenta que el apilado de las cajas de vino en el almacén se hace más difícil cuando las botellas están de cabeza, dado que en general las separaciones interiores de la caja no son muy fuertes y por otro lado, el poner las botellas de pie iría contra el principio de que el corcho debe mantenerse húmedo para asegurar la calidad del vino hasta su consumo.

En ese sentido cabe señalar que algunos vinos de las líneas altas se transportan en cajas especiales, sea con espuma formada o con separadores de cartón orientados a que las botellas viajen en forma segura horizontalmente, que sería la posición ideal para el transporte, pero representa un costo importante que no puede soportar el margen de los vinos más cómodos.

Ahora, no es aconsejable almacenar las botellas de cabeza en la cava personal o en el bar de la casa por una de dos razones: La primera es que los sedimentos que se puedan producir con el paso del tiempo se depositarían sobre el corcho haciendo difícil separarlos al momento del servicio, echando a perder realmente el vino. La segunda razón es que en el caso poco probable de que se produjera una gotera o un corcho defectuoso, se tendría una gran probabilidad de perder toda la botella si el corcho estuviera en la parte da abajo.

Dado que no existe una razón particular para almacenar los vinos de cabeza en su casa, para que hacerlo? Con independencia de que vaya a almacenarlos mucho o poco tiempo, le recomendamos que dispongan sus vinos de la manera tradicional, es decir en forma horizontal utilizando los accesorios que venden especialmente diseñados con ese fin.

De blog del amigo Omar, Charlas sobre Vinos.