Las escuelas francesas deberían enseñar a los estudiantes las virtudes de beber vino y cómo apreciar esa bebida, dice un informe de parlamentarios franceses. Según el documento, los niños que aprenden la manera en la que la uva "es cultivada y transformada" hasta convertirse en vino tienen más posibilidades de vivir sanamente y respetar la naturaleza.

 

Clases de apreciación de vino en las escuelas podrían igualmente contribuir a mejorar la industria vinícola francesa, que enfrenta dificultades debido a la competencia internacional y la caída del consumo local.

"Para mantener una posición importante en el mundo, el vino francés debe primero asumir una posición fuerte en casa," señala el informe, compilado por un grupo de parlamentarios del UMP.

Un mejor entrenamiento a los vinicultores, simplificar la categorización del vino y emprender una campaña publicitaria internacional, son otras de las recomendaciones del documento.

Moderación.

A la vez, se sugiere educar a los estudiantes en cuanto a los peligros asociados con el consumo excesivo de alcohol enfatizando en que debe beberse el vino moderadamente, junto con una dieta balanceada.

Se estima que unas 45.000 personas mueren al año en Francia por causas relacionadas con el alcohol.

La industria vinícola francesa emplea a unas 75.000 personas.

El consumo per cápita de esa bebida ha caído a 55 litros anuales de los 100 que se consumían en 1970. A pesar de la tradición y cultura vinícola francesa, el 92% de los menores de 25 años dice preferir otras bebidas, de acuerdo con el informe.