El Consejo Regulador de la D. O. Calificada Rioja ha valorado con satisfacción el balance final de la vendimia 2006 en esta Denominación, considerándolo positivo en su conjunto tanto desde el punto de vista cuantitativo como cualitativo, ya que hay muy buenas expectativas de calidad para los vinos elaborados. Un éxito que el presidente del Consejo, Víctor Pascual Artacho, ha atribuido tanto a la buena climatología que ha acompañado durante la mayor parte del ciclo vegetativo, como a la gran profesionalidad de los viticultores y de los enólogos riojanos. Los 416 millones de kilogramos de uva que se han vendimiado, procedentes de las 60.415 hectáreas actualmente amparadas por la D.O., cumplen las previsiones que había realizado el Consejo de una cosecha más moderada que el año anterior.

Para ello ha sido necesaria la actuación responsable de los viticultores a la hora de asumir la contención de rendimientos (6.500 kg. por hectárea para las variedades tintas y 9.000 kg. para las variedades blancas, que son rendimientos muy inferiores a los autorizados en la mayoría de denominaciones de Origen) aprobada por el Consejo Regulador con el apoyo unánime de todas las organizaciones del sector vitivinícola, con el objetivo de optimizar la calidad de la uva y mantener un desarrollo equilibrado de la Denominación. Los viticultores han aplicado las técnicas de cultivo más idóneas para la calidad, desde el aclareo de racimos en la época de envero, a la vendimia selectiva que este año exigía la evolución de la maduración en su tramo final.

Tras un ciclo vegetativo en que el agua acumulada del invierno en el subsuelo facilitó la buena vegetación de la vid en primavera, contrarrestando las altas temperaturas y la sequía del verano, la situación general del viñedo en fechas previas a la vendimia era buena, tanto desde el punto de vista vegetativo como sanitario. La vendimia se desarrolló entre el día 1 de septiembre y el 27 de octubre de forma escalonada y selectiva, en función de las condiciones que iba presentando la evolución de la maduración de cada viñedo, consiguiéndose que la mayor parte de la uva entrara en bodega en su punto óptimo de madurez, con grado alcohólico adecuado y mucho color. Todo ello, en opinión del jefe de los Servicios Técnicos del Consejo Regulador, Domingo Rodrigo, permite valorar de forma optimista el resultado final de la vendimia 2006, de la que cabe esperar grandes vinos para la crianza, en línea con las altas calidades que han venido alcanzándose en los últimos años.