La Denominación de Origen Navarra presenta su nueva imagen coincidiendo con la celebración de su 75 aniversario. La nueva marca nace con el objetivo de plasmar en un único símbolo el carácter innovador, dinámico y diferenciado de los vinos de Navarra.

Un símbolo que pretende transmitir la variedad, la diversidad y el amplio abanico de sensaciones que provocan así como su evolución constante en la búsqueda de la excelencia.

Se trata de un trazo pictórico de grandes posibilidades gráficas que simula el fluir del vino formando una copa invisible y a su vez, la N de Navarra. Vino y origen se unen en un símbolo sugerente, emocional que será la tarjeta de presentación de la Denominación de Origen Navarra dentro y fuera de sus fronteras.

El cambio de imagen de los Vinos D.O.Navarra se enmarca en el nuevo plan de márketing de la Denominación basado en la internacionalización, el arcamiento al consumidor de entre 25 y 45 años, la puesta en valor de la variedad climática y la riqueza de vinos, la recuperación del rosado y sobre todo el incremento de la exigencia de la calidad. Este último objetivo está recogido en el nuevo reglamento recientemente publicado que incluye los requisitos que tienen que cumplir los vinos de la Denominación de Origen Navarra. Entre las novedades más destacadas: la introducción de nuevas variedades (Syrah, Pinot Noir, Sauvignon Blanc), y la modificación de los tiempos de envejecimiento con la aparición de una nueva categoría: el tinto roble que identificará a aquellos vinos que hayan pasado un mínimo de 90 días en barrica. Por último, el control por cata toma un especial protagonismo para calificar y seleccionar los vinos.

En definitiva, se trata de un reglamento que impulsa a las bodegas de Navarra hacia un liderazgo basado en la calidad del producto integrando los gustos del consumidor en un mercado internacional y cambiante.