La Denominación de Origen Arlanza comenzará a repartir contraetiquetas a sus bodegas a partir de la próxima semana, una vez que se conozcan los resultados de los análisis obligatorios de las partidas de vino por parte de la estación enológica, según confirmó el director técnico de la denominación.

El primer pedido de contraetiquetas asciende a 150.000 unidades, aunque Marqués no avanzó cuántas botellas podrían salir al mercado ya etiquetadas con el sello de la denominación. En todo caso, la comercialización de los vinos DO Arlanza podría ser rápida, ya que muchas de las bodegas habían reservado gran parte de sus caldos de este año con la esperanza de poder sacarlos al mercado bajo la Denominación de Origen.

Este sábado se reunió la asamblea de la Asociación de Vinos de Calidad Ribera del Arlanza, con el único objetivo de disolverse tras la consecución de la DO para estos vinos. El cambio de mención de calidad a denominación, no supondrá cambios sustanciales en la forma de trabajar de estas bodegas, ya que hasta ahora se realizaban controles muy similares a los que ahora exige la normativa. «No va a haber grandes cambios puesto que hasta ahora veníamos trabajando con unos controles tan exigentes o más que una denominación de origen».

En cuanto a la repercusión que tendrá en los consumidores la nueva consideración de estos vinos, su director técnico apuntó que la denominación solamente garantiza la calidad y que no tendría que aumentar el precio si no sube la demanda. La DO Arlanza cuenta también con un nuevo logotipo que estará en sus contraetiquetas.