Se han rechazado las intenciones de la CE de reformar el sector vinícola en lo relativo a la eliminación de los derechos de plantación y la liberalización del etiquetado de este producto, de manera que los productores de vino de mesa puedan especificar datos hasta ahora reservados a los caldos con D.O., como la variedad o la añada.

 


El Comité de las Organizaciones Profesionales Agrarias de la UE y la Confederación General de las Cooperativas Agrarias de la UE (COPA-COGECA) dio este martes una primera impresión sobre la propuesta legislativa que previsiblemente adoptará mañana la Comisión Europea pero cuyos términos ya han circulado entre el sector y los medios de comunicación.


Para el director del grupo sobre vino de COPA-COGECA, Jean-Louis Piton, el texto es "una buena base de discusión" pero descartó que la reforma del sector vaya a seguir todos sus términos.


De manera general, Piton denunció en rueda de prensa que la intención de la comisaria de Agricultura, Mariann Fischer Boel, es introducir en la UE de manera "demasiado violenta" el "modelo industrial" que impera en la producción del denominado vino del nuevo mundo, como California, Nueva Zelanda o Chile, en sustitución del sistema europeo, ligado a la "tradición" y a la "cultura".


En su opinión, Fischer Boel propondrá una "competición" entre estos dos sistemas en lugar de "modernizar el viejo sistema" europeo, una opción que, estimó, "hubiera sido más inteligente".


Piton señaló que la propuesta legislativa que se aprobará mañanamantiene particularmente dos elementos que evidencian la entrada del sistema de producción industrial vitivinícola: el final de los derechos de plantación y la liberalización del etiquetado del vino.


DERECHOS DE PLANTACION


Según el borrador de la propuesta legislativa, Bruselas quiere vereliminados en 2014 los derechos de plantación que hasta ahora limitan la proliferación de viñedos en la UE. Piton consideró que la supresión del "potencial de producción" supondrá un "desequilibrio" para las regiones que hasta ahora están en "buena salud" productiva. Se impondrá también un sistema en el que el valor añadido ya no se repartirá "equitativamente" entre todo el sector, en beneficio no de los productores sino de las "industrias comercializadoras" de vino.


Por otra parte, COPA-COGECA rechaza la "liberalización del etiquetado del vino de mesa" que le pondrá en pie de igualdad con el vino con denominación de origen.


La Comisión propondrá también eliminar desde la entrada en vigor de la reforma, el 1 de julio de 2008, las ayudas a la destilación, una medida con la que, en principio, está de acuerdo la organización. Piton recordó que "desde 2006 habíamos dicho que el régimen de destilación es un despilfarro de dinero" que podría destinarse a otros ámbitos para que sea "mejor gastado".


Sin embargo, pidió una "transición" para acabar con estas subvenciones cuya duración no precisó, pero propuso que ésta se incluya en el menú de opciones -demasiado pobre, en su opinión-que incluirá Bruselas a los sobres nacionales, de manera que cada país y región puedan "gestionar su adaptación" al nuevo sistema.


ARRANQUE DE VIÑAS


La propuesta legislativa reduce el número de hectáreas de viñas que habrá que arrancar, de 400.000 a 200.000 en el último borrador. Piton manifestó su satisfacción por que los productores hayan sido escuchados por la Comisión en este punto.


El último elemento de la propuesta legislativa al que se refirió es la intención de la Comisión de autorizar el uso en la UE de todas las prácticas enológicas que reconoce la Organización Internacional del Vino (OIV).


Aquí Piton admitió que hay que aligerar el sistema de admisión de nuevas prácticas pero, al contrario del borrador, insistió en que la decisión no recaiga únicamente en la Comisión y que sea sometida a la aprobación del Consejo de ministros de Agricultura en base a razones más sólidos que la "competitividad del sector".