La cerveza representa el 1'36% del gasto de la cesta de la compra de los españoles. El consumo es en España relativamente bajo si se compara con el de los habitantes de otros países de Europa: la media comunitaria está en 77.8 litros per capita y año, ocupando el consumidor español un noveno lugar en la clasificación europea de bebedores de cerveza. La tendencia actual gira hacia consumo de cervezas artesanales. He aquí algunos datos curiosos de la cerveza.
1. La receta más antigua de la cerveza está escrita en tablas de piedra en forma de canción y tiene más de 7000 años. En el antiguo Egipto eran las mujeres (nobles y bellas) y los monjes quienes elaboran la cerveza. En muchos jeroglíficos egipcios se pueden ver personas bebiendo cerveza. También en China, Mesopotamia y Sumeria se consumía cerveza hace miles de años.

2. La cerveza más cara del mundo se llama?  Antartic Nail Ale. Fue elaborada en 2011 por la compañía cervecera Nail Brewing con hielo procedente de un iceberg de la Antártida. Únicamente se hicieron 30 botellas y cada una alcanzó un precio de ¡800 dólares! (unos 585 euros) en una subasta benéfica.

3. La cerveza genera espuma cuando se la golpea debido a que el golpe genera ondas expansivas y de compresión que se transmiten a través del líquido. Esas ondas rompen las burbujas de CO2 formando bolas de espuma que, al pesar menos que el líquido, hacen que se desborde la botella.  Todo sucede en tan solo un segundo?

4. Bélgica es el país que más variedades de cerveza tiene. Más de 600. Desde cervezas claras a negras, de rojas a afrutadas, procedentes de frutas, especias y plantas. Las elaboran muchísimas marcas, con una gama amplísima de sabores y, además, son de gran calidad. En Bélgica la cerveza, más que una bebida, es una tradición y un deleite para el paladar.

5. ¿Por qué es amarga? El responsable es el lúpulo, que le confiere a la cerveza un buen aroma, mejora su espuma y la protege de las bacterias, además de proporcionarle el característico sabor amargo. Existen diferentes tipos de lúpulo y cada productor elige los que más le interesan en función de los grados de aroma y amargor que se pretendan conseguir.

Fuente: Basado en un artículo de Bodegas Santa Cecilia.