No es común que el corcho de una botella esté defectuoso, pero ocurre. Una mala conservación, un defecto en origen o un error de embotellado puede producirlo. La observación del mismo en el descorche puede servirnos de prueba para devolver la botella, además de darnos una idea de por donde puede venir el problema.

 

Por tanto, al descorchar el caldo debes tener en cuenta. Una vez extraído el tapón debemos observarlo. Existen tres posibilidades:

A) Caso óptimo. Cuando presenta, extraído, una forma regular similar a su alojamiento.

B) Contracción en la "falda" e impregnado de vino. Ocurre cuando el tapón va envejeciendo.

C) Existencia de pliegue lateral por defecto de mordaza de encorchadora.

Tanto en el caso B como C, el vino tiene ya en botella vida limitada. Pueden ocurrir, asociados, casos B y C.