A veces, cada vez menos, el corcho se rompe al intentar extraerlo de una botella de vino. Estos 5 puntos te enseñarán a comprobar y explicar el por qué ocurre y el modo de evitarlo ya que en la mayoría de las ocasiones, si retiramos la cápsula de botellas podremos apreciar el aspecto del tapón desde arriba.

 

1. Limpieza total: Taponado correcto.

2. Anillo granate periférico: La botella se encorchó y se puso horizontal muy pronto.

3. Punto granate central: Tapón de muy baja densidad o peso. Corcho-espuma.

4. Punto granate periférico: Mordazas de encorchadoras gastadas que han ejercido un pellizcado en el corcho constituyéndose en canalículo por donde se escapa vino.

5. Punto pardo periférico abultado: Corcho con polilla que ha excavado una galería.

Los casos 4 y 5 se comprueban al extraer el tapón.

La posición de la botella es importante. El tapón permite intercambios gaseosos que pueden suponer oxidación del vino o entrada de levaduras forzadas por cambio térmico. Por todo ello la botella, transcurrida 1 hora desde el taponado, debe adquirir posición horizontal. Una botella de vino tinto puede permanecer vertical durante 3 meses sin riesgo. Una botella de vino blanco o rosado permaneciendo vertical durante 1 mes, si hay cambio de temperatura, se enturbiará.