La Autoridad Sanitaria Europea (EFSA) obligará a partir del próximo mes de junio de 2012 a los productores de vino a indicar en las etiquetas la utilización de derivados del huevo y de la leche, por su condición de alérgenos. Estos compuestos se utilizan actualmente en la elaboración vinícola fundamentalmente como clarificantes del vino. La indicación de estas sustancias en las etiquetas de los vinos fue aprobada por la Comisión Europea en diciembre de 2010, si bien su aplicación se retrasó por la presentación, por parte de la industria, de informes técnicos que señalaban la no presencia de estos compuestos en el producto final. No obstante, la EFSA ha estimado que los informes presentados no son concluyentes y por tanto la normativa comunitaria sigue su curso, si bien aquellos productos que estén etiquetados anteriormente a la fecha en que concluye la actual prórroga podrán ser comercializados hasta agotar existencias. El sector vitivinícola ya está obligado a informar al consumidor en sus etiquetas, del empleo de sulfitos y de derivados de cereales que contengan gluten. Fuente: Vino Gallego.