Por José Alvarez - Ude. Nuestra vecina Portugal, alberga numerosos lugares de interés enoturístico como por ejemplo, la ciudad de Oporto. Da nombre a uno de los vinos más afamados del mundo, gracias en parte a los ingleses que lo descubrieron y llevaron a innumerables lugares. Portugal, a pesar de su reducido tamaño, fue en tiempos un gran imperio que se extendía por cuatro continentes. En ello tuvo mucho que ver la ciudad de Oporto.

De sus astilleros salieron gran parte de las carabelas que surcaban los mares, como las de Vasco de Gama entre otros.

El río Duero es el que marca la estructura de la ciudad, da constancia de ello la gran cantidad de puentes encontramos, de los que me gustaría destacar, quizás el más famoso, el de Luis I, construido por un discípulo de Eiffel, que sirve de frontera ficticia  con Vilanova de Gaia. De su estructura de metal destaca su arco de 350 metros de altura.
En este río todavía podemos encontrar las antiguas barcazas utilizadas para transportar el vino, llamadas aquí llamadas ?ravelos?.
De entre los museos de Oporto destacaremos como no podía ser de otra forma el Museo del Vino (Museu do Vinho do Porto) Situado en la Rua de Monchique, que ocupa un edificio del siglo XVIII, utilizado como almacén ?dos Vinhos da Companhia da Agricultura da Vinhas do Alto Douro?.
En él se exhibe la historia del famoso vino, producido únicamente en la región delimitada por el río Douro.

El centro histórico de Oporto declarado patrimonio de la humanidad por la UNESCO, es altamente recomendable perderse por sus pequeñas calles, sin dejar de visitar lugares emblemáticos como puede ser la catedral de estilo románico construida entre los siglos XII y XIII, y reconstruida casi en el siglo XVIII poco queda pues de su origen románico, dando paso a un estilo barroco, destacando de la catedral su fachada que conserva sus dos almenas, dando un aspecto fortificado a la misma, en el interior, destacan los altares hornamentados, y sobretodo su claustro de estilo gótico.


Otro lugar imprescindible es la Estación de San Bento construida sobre el Convento de San Bento del Ave María, del que recibe su nombre, y en el que llama la atención su entrada en la que encontramos 20.000 azulejos historiados del pintor Jorge Colaço. Además este lugar nos será de gran utilidad ya que desde aquí podemos adquirir billetes para viajar por la ciudad. Es interesante visitar el edificio de la Bolsa construido en el siglo XIX de estilo neoárabe y símbolo de la gran actividad comercial de la ciudad.

Se trata de un vino dulzón, muy diferente al resto de los caldos que podemos encontrar en el resto de la Península Ibérica.

Como curiosidad me gustaría destacar para aquellos aficionados a la historia que no dejen pasar la oportunidad de acercarse hasta Coimbra, ciudad universitaria. Cerca de esta ciudad encontramos las ruinas de Conimbriga, una antigua villa romana, y en la que se conservan gran cantidad de mosaicos así como restos de sus antiguas murallas. Puede que sea este el yacimiento que mejor nos muestre el pasado romano de Portugal.

Con respecto a la gastronomía destaca como no podía ser de otra forma el pescado y el marisco, y los famosos callos de Oporto, ya que a los habitantes de la ciudad solo se les destinaba las vísceras de los animales sacrificados, de ahí que los habitantes de la ciudad se les denominen ?tripeiros?

http://oporto-virtual.com/
http://www.conimbriga.pt/index.html

Por José Alvarez - Ude.

Enoturistas.