A nivel personal, el vino es un elemento enraizado en la cultura familiar, vinculado a la buena comida, propio de hedonistas y con profundos beneficios para la salud. A nivel socio-cultural, permite una proyección y prestigio social y fortalecer las relaciones de amistad.  ¿Qué comunica un vino?

El punto de venta donde se puede degustar un vino marca en parte la imagen que pretendemos mostrar de él. Así, los puntos de venta más comunes son:

- Bares/Restaurantes.

- Tiendas especializadas.

- Supermercados / Hipermercados.

- Hogar / Fuera de hogar.

La campaña de comunicación empleada a través de los medios, así como de nuestra imagen corporativa determinará la visión pública del producto. En la actualidad, existen múltiples líderes de opinión que condicionan con sus evaluaciones y sugerencias la compra del consumidor actuando como prescriptores.

Un conocimiento de nuestros clientes permitirá establecer una estrategia adecuada y debe basarse en preguntas simples ¿Qué beben, dónde, con quién, cómo, cuándo, cuánto, por qué?.

Comunicar el placer de beber vino es sencillo. Pelear en un entorno profundamente competitivo  con un mercado en recesión no lo es tanto. Por ello, debemos potenciar la imagen Individual y Colectivo / Social de nuestra marca remarcando no solo las sensaciones organolépticas de beber nuestro vino sino también las percepciones de abrir la botella, los rituales de rellenar las copas y brindar, olor, color, degustación.

En resumen, la coherencia del producto, su envase y embalaje y la imagen corporativa, conjuntamente con las campañas de comunciación con el conocimiento de nuestra clientela determinará el éxito en ventas deseado en gran medida.