Por Carlos Martín. Delante de un lineal de vinos la decisión se vuelve compleja. Hay tanta tipología, tantas regiones geográficas, formatos, marcas y precios que la elección se suele tomar, en una amplia cantidad de las ocasiones, únicamente siguiendo criterios de imagen y bolsillo.

En el artículo anterior, recomendábamos algunos lugares donde llevar a cabo la compra, si bien este artículo, pretende aconsejar los parámetros a considerar en función de la ocasión. Veamos si podemos poner un poco de luz al asunto.

- La persona: cada persona tiene sus gustos, y para gustos, los sabores. Por tanto, nuestro primer punto de partida debe ser pensar en las personas que degustarán el vino pues no siempre nuestros gustos coinciden con los de los demás. En el gusto, influyen parámetros tan variados como la tipología (tranquilos, dulces, espumosos), la Denominación de Origen (Jumilla, Rioja, Toro) o la variedad de uva (tempranillo, syrah, verdejo).

- La ocasión: no es lo mismo una boda, que un comida diaria, una cena romántica que una cena con varios amigos. Cada ocasión requiere un presupuesto (precio), un formato (botella normal, magnum), un maridaje.

- La época del año o región de consumo: a 40 grados a la sombra, tomar un tinto con carácter se vuelve difícil, por mucha calidad que tenga. Por ello, en primavera y verano aumenta el consumo de blancos y rosados, de finos y manzanillas. El frío invita a comidas contundentes donde los tintos tienen más cabida aunque el hábito puede con todo (en torno al 70% del vino consumido en nuestro país es vino tinto).

- Perfil del comprador: básicamente se distinguen cuatro tipos de consumidores. Pasivos, Expertos, Elitistas o Innovadores. Cada uno de ellos va asociado a una determinación en la compra. En este aspecto, influyen la selección de una marca determinada, la búsqueda de vinos maderizados o más afrutados, el marketing o promoción y como no, las modas.

- Lugar de compra: tal y comentamos en anteriores artículos, el establecimiento donde compramos condicionará en gran medida el producto comprado. Es difícil encontrar bodegas familiares (bodegas boutiques que dicen en Sudamérica) en grandes superficies. Por el contrario, resulta más sencillo acertar en una tienda especializada dejándose aconsejar por un profesional. Difícilmente se podrá encontrar un vino a mejor precio que en Internet.

- Momento de vida del vino: la añada marca el nacimiento de un vino. A medida que transcurre el tiempo el vino evoluciona, y no siempre positivamente. Cada tipo de vino envejece diferente, por ello, ver la fecha de nacimiento de un vino es buena práctica tanto en tienda como en hostelería.

- Otros modos de consumir vino: si tu paladar no tolera el vino, por salud, gusto o elección, quizás puedas aprender a apreciar los caldos de otro modo.Tratamientos de enoterapia cuidarán tu cuerpo, viajes de enoturismo unirán tu alma a la naturaleza, cursos de cata que despertarán tus otros sentidos.


Se puede concretar mucho más y como artículo genérico, obviar las excepciones. Por ello, si tienes alguna duda, estaremos encantados de responder tus comentarios.

Salud!


Carlos Martín

www.lugardelvino.com