Tras una noche de alcohol, la mañana siguiente suele hacerse sentir. Pero la temible resaca, producida por la mezcla de cepas, es posible de prevenir si evitamos beber bebidas alcohólicas de distintas características.

De todos modos, si la mezcla existió, los cítricos con su azúcar natural son un probable antídoto contra ella. Y si se presenta con malestares estomacales conviene un licuado suave de melón, manzana y zanahoria, o de manzana y pera.

Lo cierto es que varias bebidas distintas en una misma noche atacan hasta el más ducho. La resaca no sólo sobreviene por beber mucho alcohol, sino por ese sabio lema: "lo que mata es la mezcla".

Los vinos y los destilados contiene mucho más que alcohol: los polifenoles y aldehídos de las uvas son compuestos naturales del proceso de elaboración, pero los agregados de sulfitos y saborizantes, aromatizantes, colorantes, etc., de los licores, por ejemplo, no son inocentes.

Ingredientes congénitos -del mismo origen- combinados entre sí pueden hacer que "estalle" la cabeza y hasta quizás nos haga maldecir hasta la más divertida noche anterior. La deshidratación causada por el alcohol y esa "bomba" que se arma, por decir, entre champagne, vino tinto, whisky o algún licorcito, produce una resaca peor que varias vodkas o piscos sour antes de una comida con vinos.

Los cítricos, con su azúcar natural y vitamina C, son un probable antídoto. Y un cóctel delicioso con jugos de remolacha, zanahoria, manzana, apio y pepino, mezclados en la proporción preferida, más ralladuras de jengibre fresco, produce un efecto mágico.

Para los que prefieren los remedios naturales, la raíz de diente de León (sucedáneo el café) -medicina natural de las más antiguas- y otras hiervas diaforéticas que provocan sudoración, son la solución. Lo mismo provoca el sauna, sobre todo el seco.

Ya de madrugada, están los que se "sanan" con un desayuno compuesto de jamón, huevos, tostadas con manteca y café fuerte. Pero existe un consejo infalible para prevenir la resaca ante una planeada noche de buen vino: beber antes abundante cantidad de agua. Después sí, sólo queda evitar la mezcla y entregarse a los misterios de Baco.