El Heidsieck de 1907 es uno de los vinos más caros y viejos del mundo: 275.000 dólares por botella. Las 200 botellas del champán Heidsieck tienen unos 300 años de edad, pues pasaron 80 en la bodega de un barco que viajaba a Rusia y naufragó. Su destino en 1907 era la bodega de la familia imperial rusa.

 

En realidad, el vino tiene una antiguedad de 300 años, de ahí su precio de 275.000 dólares.

En 1997, un equpo de submarinistas descubrió las 200 botellas que ahora salen a subasta en el hotel Ritz-Carlton de Moscú.