Los japoneses acaban de descubrir que el vino es bueno y saludable también para los cerdos, haciendo que mejore el sabor y la consistencia de su carne si estos animales lo ingieren. Por este motivo, han comenzado a criarlos con vino Blanco y los cerdos suelen beber cada mañana una cantidad equivalente a un vaso. Según comentan los expertos y criadores que han comenzado a utilizar esta curiosa técnica, aunque Japón no destaca ni por sus vinos ni por sus carnes de cerdo, la combinación de ambos proporciona un manjar exquisito, debido a que la carne tiene menos grasa, carece de olor y es muy tierna.

Estas afirmaciones las atestiguan los usuarios que han probado los platos preparados con la carne de alguno de los cerdos del criador Masaichi Misoka, que se sirven en los hoteles cercanos a Tokio.