Un equipo de investigadores de la Universidad de La Rioja ha descubierto que las variedades de uva "viura" -blanca- y "tempranillo" -tinta- toleran los actuales niveles de radiación ultravioleta solar -UV-B- sin que la planta se vea dañada, probablemente, por su origen mediterráneo.

 

El estudio, que publica la revista "American Journal of Enology and Viticulture", corrobora, no obstante, que la radiación UV-B parece tener un ligero efecto nocivo sobre el tempranillo, seguramente porque tiene menos capacidad que la viura para producir compuestos protectores frente a dicha radiación.

Según los autores de esta investigación, especializados en el estudio del incremento de la radiación ultravioleta como consecuencia de la degradación de la capa de ozono, los valores máximos diarios de UV-B en España son de un vatio por metro cuadrado, parámetros que consideran "relativamente" bajos.

Uno de los autores del estudio, el biólogo Javier Martínez-Abaigar, informó que los efectos de la radiación UV sobre vid han sido muy poco estudiados y, de hecho, este trabajo es el primero de estas características que se hace sobre variedades españolas de vid.

También dijo que los resultados de esta investigación son muy reveladores, ya que permiten concluir que la fotosíntesis de ambas variedades y, por lo tanto, la calidad de la uva, no parece estar en riesgo por los niveles actuales de radiación UV-B solar, algo que hasta ahora no se había estudiado y que cobra cada vez más actualidad por la progresiva degradación de la capa de ozono.

Los autores del estudio también sostienen que sus resultados abren varias expectativas, como por ejemplo, la influencia que puede tener la radiación UV en la calidad de la uva y en el impacto de enfermedades y plagas, así como los efectos que podría ocasionar sobre la vid un aumento de radiación derivado de la degradación de la capa de ozono.