En la degustación de los 360 vinos argentinos, única en el país, Michel Rolland cobra un aire casi monacal. Enfundado en un traje negro y una camisa negra sport, se dispone a dar una opinión sobre el color, el aroma, la textura y las características de cada uno de los vinos que se le presentan. Está concentrado. Frente a sí hay un pequeño grabador que registra lo que dice (en francés) después de degustar.

Así­ el enólogo francés da el puntapié inicial para la tercera edición del libro Vinos de Argentina degustando 360 muestras de vino, en un evento que se llevó a cabo ayer en el Park Hyatt Mendoza.

Rolland no es un tipo con vueltas. Necesita tranquilidad para pensar y pide silencio. Cosa difí­cil porque la sala se llena de murmullos de enólogos, periodistas y bodegueros que comentan sobre los vinos, ya que los mismos que son degustados por el enólogo principal se sirven luego a la concurrencia.

Su ayudante, la enóloga Gabriela Celeste, está todo el tiempo con él, asistiéndolo.

Muchas caras conocidas

En el lugar hay gente conocida del medio que ha puesto sus muestras a consideración. Patricia Ortiz, de Tapiz; José Manuel Ortega, de O"€™ Fournier; José Zuccardi, de La Agrí­cola; Walter Bressia, Susana Balbo, Carlos Tizio. Para citar sólo algunos ejemplos diremos que las bodegas de Clos de los Siete (proyecto ideado por Rolland con 800 hectáreas de viña y próximamente, cinco bodegas) presentaron sus lí­neas más altas: Monteviejo, Lindaflor, Diamandes y los vinos del enólogo Adrián Manchón, de Cuvelier de los Andes. El gerente del proyecto, Carlos Tizio, ponderó el hecho de que Rolland es uno de los pocos catadores del mundo capaces de degustar más de 300 vinos de una sola vez. "Es posible, pero no mucha gente lo hace. Lo bueno de esto es que la boca se va habituando y, en definitiva, la degustación resulta mejor", dijo el ingeniero agrónomo.

Patricia Ortiz, que llegó a media mañana algo resfriada, dijo que no podí­a perderse el evento. "Estoy más o menos, pero vine igual. Acá hay dos de mis vinos: Tapiz y Sol", señaló la propietaria de la ex Kendal Jackson, hoy Tapiz.

El más verborrágico y tal vez, el más elogiado por su vino Conjuro (450 pesos) fue el winemaker Walter Bressia, quien también elogió la presencia de Rolland y el trabajo de difusión que implica el libro. "Argentina tiene un enorme potencial. Nuestros vinos merecen ser reconocidos en el exterior", enfatizó.

El periodista Enrique Chrabolowsky, encargado de la edición, subrayó que la segunda tirada del libro está agotada. "Estamos en Amazon.com y nos compran libros de todas partes. A las bodegas por este trabajo no se les cobra nada. í‰sa es nuestra filosofí­a", aseguró.

El fin de la maratónica degustación de Rolland es hacer una nueva edición de Vinos Argentinos, libro conocido por la pareja de tango en la tapa. "Hacemos otra degustación, porque ya pasaron seis años de la primera. Pienso que los vinos evolucionan muy rápido en Argentina. Tenemos que actualizar la información y el nivel; es un paí­s que se está moviendo muy rápido. La primera vez probamos 130 muestras; la segunda vez llegamos a 200 y hoy estamos en 360 vinos. í‰sta es la demostración de que Argentina crece en producción de vino de buena gama", contó Rolland.

El libro tiene como fin promocionar el vino argentino en el exterior. "Mi objetivo es más entender lo que está sucediendo para que la gente en el exterior sepa que este paí­s está creciendo bien", destacó el enólogo, cuyas notas de cata aparecerán, suscintas, debajo de cada uno de los vinos promocionados. Los organizadores aclararon que no todos los vinos que se probaron ayer son catalogados como caros. Se probaron vinos de 10 pesos hasta de 450 pesos.

El prólogo de esta edición será del periodista Robert Parker, uno de los gurúes de la prensa enológica norteamericana y será traducido al inglés y al portugués.