Carlomagno, gran emperador de origen francés, también era conocido por ser bodeguero y un aficionado al vino. Varias denominaciones actuales fueron creadas durante su reinado. Carlomagno, o Charlemagne, como se lo conoce en Francia e Inglaterra, puede ser considerado padre de la Unión Europea. Porque en el siglo VIII, siendo rey de los Francos, inició una política de conquista que lo llevó a coronarse emperador de Occidente en el año 800.

 

Y al reunificar una parte muy importante de Europa, que iba desde Francia a Alemania hacia el norte, e Italia y Austria hacia el sur y este, sentó los principios de gobierno que luego heredaron los grandes Estados europeos. Fue un gran protector de las letras y las artes, pero también un importante conocedor de vinos, propietario de varias bodegas en distintas partes de su imperio.

Entre las denominaciones que fueron creadas durante su reinado, la principal es la de Corton-Charlemagne, que corresponde a un tipo de vino blanco de la zona de Borgoña, donde Carlomagno poseía tierras. Según la leyenda, preocupado de que el vino no manchara su barba, el emperador ordenó que los vinos que se produjeran allí fueran únicamente blancos.

Pero Carlomagno fue también el impulsor de los viñedos de Johannisberg, en Alemania, del Grand Cru Pfersigberg de Alsacia, de los vinos rosados Anjou y de la denominación Cornas, que corresponde a un tipo de vino del Côtes-du-Rhône francés, según consigna el sitio Findawine.