Los productores australianos de vino están muy preocupados por la situación de sequía que afecta al país últimamente. Pero algunos de ellos tienen que lidiar además con el ataque que sufren las viñas por parte de liebres, zorros y ahora también canguros. Para los bodegueros y demás productores agropecuarios, estos animales generan una pérdida de varios millones de dólares al año.

 

 
 Las liebres son la mayor plaga, por su cantidad y porque se devoran los racimos de uvas. Además, en bodegas donde la vid se cultiva con sistemas de riego por goteo, los zorros muerden las mangueras de riego para beber el agua, agravado por la sequía imperante en buena parte del país, según consigna el sitio web Farm Online.

En cuanto a los canguros, con los saltos pisan las vides y además, por culpa de la sequía, parecen haber adoptado el hábito de comer las uvas para saciar la sed. "No esperábamos que los canguros adquirieran el gusto por las uvas", contó David Littore, director de la bodega Littore Family Vineyards, una de las más grandes de Australia.

Para evitar esta depredación, la empresa tuvo que instalar un cerco perimetral de 30 kilómetros de extensión para evitar que estos animales le destruyeran una plantación de 1.000 hectáreas que la empresa posee en el estado de Nueva Gales del Sur. La barrera tiene además una altura de casi 2 metros, para impedir que los canguros salten la cerca
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