La última polémica que salpica Europa llega por culpa de la calorías. Once países de la UE están a favor de etiquetar los vinos con las calorías que contiene una botella. Por el contrario, los grandes productores como España, Portugal, Alemania, Grecia y Rumanía se prefieren un periodo de evaluación y excepción de 5 años para todas las bebidas alcohólicas, incluido el vino.


La medida afecta de modo muy diverso pues la tipología de vinos de cada región marca grandes diferencias en lo que a contenido calórico respecta.