Nuestros compañeros de cuatro patas contarán con una auténtica mesa con estilo para devorar su comida. A las cualidades decorativas se suman otras de tipo práctico. Al elevar el comedero, resulta más cómodo para perros de razas grandes, ancianos o con problemas de salud, ya que les ahorra el esfuerzo de mantener el equilibrio del cuerpo cuando tienen la cabeza muy baja.

Así comerán relajados y tranquilos. Muchos perros, llevados por la ansiedad arrastran los recipientes al comer, por lo que es muy conveniente poder fijarlos en un soporte. Con esta solución el problema queda solucionado, ya que al estar encajados en la madera, quedan firmemente sujetos. Se pueden comprar en la red por 199 dólares, pero seguro que si nos ponemos manos a la obra lo conseguiremos por mucho menos dinero.

Para copiar esta idea hace falta una caja de vino de un tamaño acorde con los recipientes que vayamos a utilizar. Calcularemos el diámetro de estos, dibujando las circunferencias en la madera. Una vez hecho esto realizaremos los agujeros con una sierra de calar. Lijaremos los bordes hasta que queden suaves y daremos una mano de barniz protector para poder mantenerlo siempre limpio y lustroso.

Una caja comedero de primera!