El film "Bottle Shock", del director Randall Miller, se estrenó el pasado 6 de Agosto en 12 ciudades de Estados Unidos. Se trata de cine independiente, que opta cada vez más por la autodistribución para llegar a las salas de cine."Bottle Shock" reúne en la pantalla a dos caras conocidas, Bill Pullman y Alan Rickman, para contar una historia en la que el vino de California es el protagonista.

Consiguió tener, en la pasada edición del Festival de Sundance, una calurosa acogida del público y de la crítica.

Pullman y Rickman dan vida a una historia real en la que dos soñadores consiguen que en 1976 un vino criado en el Valle de Napa triunfe en un concurso en Francia y sitúe para siempre a la localidad de Calistoga en el mapa de los amantes del buen beber.Los aplausos en el festival y las comparaciones que la cinta recibió con la aclamada "Sideways" ("Entre copas", 2004), de Alexander Payne, no fueron suficientes, sin embargo, para que las grandes distribuidoras de Hollywood ofrecieran a Miller una oferta atractiva que garantizara una buena distribución del film en EE.UU.