El Papa Benedicto XVI evitará ingerir alimentos muy condimentados durante su próxima visita a Brasil, aunque el monasterio en el que se hospedará durante parte de su estadía le ofrecerá vinos de producción local, así como otros elaborados en Argentina, Uruguay y Chile. La información fue divulgada el martes por cocineros del Monasterio de Sao Bento, ubicado en la región central de Sao Paulo, donde el Sumo Pontífice se hospedará entre el 9 y el 11 de mayo, en el inicio de su visita a Brasil.

 

El Papa se trasladará luego a Aparecida, a 100 kilómetros de la mayor ciudad sudamericana, donde permanecerá hasta el 13 de mayo, cuando inaugurará la V Conferencia del Episcopado de América Latina y el Caribe.

La cocinera del monasterio María Mazzarelo Franca Pinto dijo que el menú que se ofrecerá al Pontífice no tendrá ningún plato "exótico".

"Tengo que seguir la orientación de no hacer nada diferente a lo que él come", dijo la cocinera, quien reveló que preparará "sopa de palmito y ñoquis de mandioca".

Nixon Pereira de Souza, uno de los cocineros responsables por la elaboración del menú, indicó que pidieron "que no presentemos nada que tenga hongos o frutos de mar".

Agregó que fue elaborada una carta de vinos con 15 rótulos producidos en Brasil, Chile, Argentina y Uruguay.

De postre se ofrecerá al Papa bombones de castañas y nueces, tortas y cremas.