Por Jaime Sanz. Para todos los no profesionales del sector decirles, que nadie es profesor, antes de haber sido alumno. Algunas amistades se sienten frustradas a la hora de catar y desarrollar los aromas y matices de un vino. No te preocupes si no consigues identificar esos sutiles aromas a regaliz recién tostado, baúl viejo de cuero o flores de alibustres cuando metes la nariz en una copa. Basta con leer dos notas de cata de la misma botella a cargo de diferentes críticos o sumillers para darse cuenta de que estos nunca huelen las mismas cosas, aunque pueden coincidir en lo mas relevante, lo que significa que tus sensaciones son tan validas como las de cualquier otro. Así que simplemente bebe y decide lo que te gusta y lo que no te gusta.

Y si detectas un leve rastro de menbrillo en tu albariño y el ambiente lo permite, no te cortes y expresa tu opinion; la cata es algo muy subjetivo.

La practica de cata hace maestros, hay que practicar.

Jaime Sanz

http://7decopas.blogspot.com