El Observatorio Español del Mercado del Vino (OeMv), el MARM y la Federación Española del Vino se han propuesto clasificar al consumidor de vino español. Y para ello han realizado cuatro estudios que pretenden analizar todos los aspectos que rodean al consumidor de vino.

 

A traves de los cuatro estudios el sector profesional del vino puede tener una visión completa de a quién deben dirigir sus propuestas y sus creaciones. Una herramienta muy útil sin duda alguna. Por ejemplo. En el primer estudio, el más general, clasifica al consumidor de vino según las tendencias de moda que le llevan a consumirlo.

De este modo tenemos al consumidor tradicional, el urbanita inquieto, el trendy, el rutinario, el ocasional interesado y el consumidor social. De esta forma cada uno se define por lo que toman, por qué lo tomarán y sobre todo que tomarán en un futuro. Un segundo estudio se centra en el consumo de vino blanco, principalmente por qué se consume, cómo, cuándo. Una serie de preguntas en torno al consumo cada vez mayor de este tipo de vino.

El tercer estudio, está muy liagado a este y es que se centra en el consumo de vino por parte de la mujer. Se piensa que es mayoritario el vino blando y se demuestra que no es así. Por último, el cuarto estudio se centra en las tendencias e innovación del consumo de vino, un estudio donde se unen los aspectos clásicos del vino y también las nuevas tendencias más rompedoras con lo que siempre hemos conocido.